¿ CUAL ES LA ESNCIA DE LA AYUDA MUTUA ?

¿ CUAL ES LA ESNCIA DE LA AYUDA MUTUA ?

De gruporenacer

lunes 31 marzo 2025

Los grupos se forman cuando frente a lo que les sucede.

Y eso, es un proceso de aprendizaje que cada uno tiene que hacer. Para eso, es la actividad que nosotros hemos propuesto, que es la esencia de la Ayuda Mutua.
¿Cuál es ese requisito indispensable para que exista un grupo de Ayuda Mutua?. Es decir: ¿Qué es aquello sin lo cual no podría existir un grupo de Ayuda Mutua? y la respuesta es: «La presencia de otra persona, no la mía, la del otro».

Si yo voy a un grupo y no hay nadie ¿de qué me sirve?. Sólo me sirve en el caso que yo encuentre a otra persona frente a mí, entonces, tengo que valorar más la presencia de la otra persona, porque sin ella no hay grupo, sin ella no hay Ayuda Mutua.

En consecuencia yo tengo que valorar, tengo que respetar, tengo que cuidar la presencia del otro.

¿Cuál es el primer paso en ese largo y difícil camino que los grupos de Ayuda Mutua ofrecen?
¿Cómo hacer para sacar a los integrantes de estados de profunda concentración en sí mismos y preocuparse por el otro?

Se debe comenzar por aprender nuevas maneras de comunicación que partan desde lo mejor de cada uno hacia lo mejor del otro. Aprender, en ese proceso, a ver al otro como «aquél para quién yo soy el otro».

Y lo mejor de cada uno, es ese amor que aún tenemos por nuestros hijos, por la vida, por Dios o por uno mismo, puesto que si los corazones estuviesen secos, sin nada de amor, nadie estaría en grupo alguno.

Elisabeth Lukas nos deja la convicción de que: “Toda persona, aunque psíquicamente sea sumamente contrahecha y esté acorralada, podrá salvar su alma por la entrega de un poco de amor.”
“Es, entonces, a través de ese amor por el hermano que sufre y que está frente a mí que podemos darnos cuenta que, en homenaje a nuestros hijos, hemos comenzado a reemplazar el sentimiento de dolor y desesperación por un sentimiento de amor.”

Alicia Schneider y Gustavo Berti

( SOBRE LO QUE IMPLICA LA ESENCIA DE RENACER)

TRANSMISIÓN DEL MENSAJE: DAR UNA OFERTA EN PÚBLICO

TRANSMISIÓN DEL MENSAJE: DAR UNA OFERTA EN PÚBLICO

De gruporenacer

sábado 29 marzo 2025

También, muchas veces decimos que RENACER es una Escuela de Vida, porque aprendemos. Aprendemos de pares que nos transmiten un mensaje de amor. Aprendemos por toda la rica y amplia información que RENACER nos brinda y pone a nuestra disposición.

Entonces, el “capacitarnos”, es conocer, estudiar, poner en práctica (prueba y error), y también compartir lo aprendido con nuestros pares y con la vida misma.

Alicia y Gustavo Berti nos han transmitido una y mil veces la importancia de capacitarnos, así como ellos lo hicieron desde el primer día en la que tuvieron esa maravillosa iluminación con la que fue creado RENACER, estudiando, investigando, practicando, transmitiendo y compartiendo en todo momento.

De allí nace también, la importancia de “aprender y saber transmitir” a pares, donde el transmitir y el recibir se transforma en un “aprender juntos”. No por transmitir podemos creer que podemos saber más, porque aprendemos mucho también de los padres que recién llegan y que están recibiendo el mensaje. La capacitación en RENACER tiene una riqueza incalculable que está basada en el Amor a nuestros hijos, los que partieron y los que aún están de este lado de la vida.

A tal fin, un papá de RENACER, Juan Francolino, papá de Luciana, a través de su experiencia en lo personal, en lo profesional y en RENACER, ha compartido una amplia información sobre herramientas que nos posibilitan cómo poder realizar una mejor transmisión del mensaje, en forma clara, en cómo brindar una charla, y una serie de elementos muy útiles a tener en cuenta para romper, en nosotros, ese hielo que muchas veces se nos presenta a la hora de encarar una actividad frente a otros pares.

Aníbal Caropreso, papá de Fernando.

LOS PARADIGMAS VIGENTES, SON UN OBSTÁCULO PARA LA TAREA DE RENACER

LOS PARADIGMAS VIGENTES, SON UN OBSTÁCULO PARA LA TAREA DE RENACER

De anibalcaropreso

viernes 28 marzo 2025

Cuando acontece la vivencia de una situación límite, como, indudablemente, es la crisis que provoca la pérdida de un hijo, en la que la existencia se da vuelta como un guante de goma que se saca de la mano, en esa frontera entre lo cognoscible y aquello que está más allá del límite, en esa situación existencial desaparece toda cosmovisión previa y se abre la posibilidad de la percepción a una nueva cosmovisión posible y con ella, un cambio radical en el ser que puede representar “la” oportunidad de toda una vida.

       En palabras de Heidegger, se hace presente la posibilidad de pensar lo no pensado, se vislumbra un nuevo mundo generado a partir de esa revolución interior, a la vez que también se hacen visibles las grandes resistencias del paradigma vigente.

       Planteada la Ayuda Mutua como un nuevo enfoque frente a los modelos vigentes inoperantes, se hace necesario captar el significado de los paradigmas y del obstáculo que pueden representar para la tarea de RENACER.

       Todo marco conceptual nuevo tiende a cuestionar estructuras de poder vigentes y sus paradigmas, con la consecuente reacción de las establecidas. 

       Se entiende por paradigma, a la totalidad de valores, técnicas, modelos, etc., compartidos por los integrantes de una comunidad determinada. 

       Dicho conjunto de construcciones se asienta siempre sobre un substrato de creencias, imperativos y compromisos históricos no conscientes, en los que los integrantes de esa sociedad no son mayoritariamente conscientes de cómo esa cosmovisión afecta su manera de interpretar la realidad y entender con claridad los fenómenos imperantes. 

       Esto plantea la necesidad de ser conscientes, del modo en que un determinado paradigma compromete y condiciona el modo de pensar de los individuos, a punto tal, que las ideas renovadoras, como son aquellas en que se basa RENACER, corren el peligro de ser rechazadas al colisionar con las generalmente aceptadas.

       Las cosmovisiones adquiridas, como tales, desde la infancia a través de diversos procesos educativos tutelares, no son fácilmente cuestionadas, ya que su capacidad para regir nuestra interpretación de la realidad va mucho más allá de lo pensado. 

       Toda actividad humana se estudia, evalúa, razona y valora a partir del paradigma propio de dicha cultura y, de esta manera, somos prisioneros de dichas estructuras, y son, precisamente, éstas las que se oponen a las renovaciones culturales, puesto que los cambios de paradigmas se suceden muy lentamente y no se aprecian hasta que se produce una verdadera colisión entre ellos.

       En la visión actual del hombre y del mundo, que forman parte del paradigma en el que estamos insertos, imperan los modelos atomistas que son aquellos que tratan de reducir todo a su más pequeña expresión, que es el átomo; los materialistas que sólo aceptan como real aquello formado por materia demostrable; los racionalistas que sólo es válido lo que se demuestra por vía de la razón, etc.  

       El reconocimiento de estas posibles colisiones es importante para los integrantes de los grupos de Ayuda Mutua, dado que, esencialmente, implica el rechazo a todo tipo de tutelaje preexistente, como  es el hecho de no existir jerarquías o autoridades.

       Modelos que toman al hombre como un ser BioPsico-Social y dejan de lado una de las tres dimensiones del ser humano, y nada menos que la dimensión espiritual. 

       Modelos en que predomina la masificación por sobre el valor individual de la persona, así el hombre moderno ha quedado sin rumbo, entonces hace lo mismo que todos los demás y cae en el conformismo, o hace lo que otros le dicen y cae presa del totalitarismo. 

       Modelos en el que  las ideas parecen no existir, se han transformado en ideas fosilizadas que son repetidas sin que nadie tenga clara conciencia de su contenido. 

       Modelos en que el hombre es juguete de sus impulsos, con un aparato psíquico controlado por sus instintos, en el que predominan la “voluntad de placer” y la “voluntad de poder”, en el que el deseo juega un rol fundamental y se ignora la voluntad, específicamente humana, de encontrar sentido a los grandes interrogantes existenciales, se concibe y trabaja con un ser humano que prioriza sus emociones y que cree tener un derecho inalienable a la felicidad, considerando a ésta como una meta. 

       Modelos que excluyen de la consideración todo lo que no sean fenómenos naturales y sus propiedades cognoscibles y mesurables mediante los sentidos, en el que todo intento de valoración es visto como una mera expresión de sentimientos. 

       Modelos de mundo que toma a éste como un conjunto de materia inerte o viva, a disposición del hombre para su usufructo, con valor sólo utilitario, vemos como se depredan especies animales y recursos naturales sin consideración alguna.

       Este conjunto de modelos que utilizamos en nuestra vida diaria, de manera consciente o no, nos ha llevado a un paradigma de vida sin sentido ni valorescentrado en el hombre, y ha generado una civilización que prioriza un hombre individualista, despojado de toda orientación hacia algo que no sea a “sí mismo”.  

       ¿Qué podemos esperar pues de un hombre egocéntrico enfrentado a un mundo en el que no puede encontrar valores dignos de ser realizados y en el que el sentido parece ser tan esquivo que algunos ni siquiera insisten en vivir? 

       A estos modelos podemos oponer un modelo que no se satisface con iluminar el fenómeno psíquico, sino que incorpora el fenómeno espiritual en la existencia humana, mediante el cual, puertas que permanecían cerradas al substrato emocional se abren a las potencialidades del espíritu humano.  

       RENACER se basa en el modelo de hombre y de mundo que nos ofrece Víktor Frankl desde la Logoterapia y el Análisis Existencial que se enfrenta a los paradigmas vigentes. 

Este modelo considera al hombre como un ser Bio-Psico-Espiritual, sin dejar de ser una unidad dentro de esta multiplicidad de dimensiones, libre, responsable y siempre orientado a algo o alguien más allá de él mismo; integrado a una sociedad como persona única e irrepetible, aportando su unicidad para el desarrollo de esa comunidad en una tarea solidaria; comprometido existencialmente en la búsqueda de valores y sentidos que esperan ser realizados por él, con una filosofía existencial que lo lleva a un optimismo trágico y lo reconoce libre y consciente, inserto en un mundo de responsabilidad, siendo suya la decisión sobre el “ante qué o quién” se hace responsable, ya sea su propia conciencia, la vida, la sociedad, Dios, o por último aquellos seres que lo han precedido en el viaje evolutivo que llamamos muerte.

       Los grupos deben trabajar, no en “los porqué”, sino en los “para qué” y en los “a pesar de todo”, y en buscar el sentido en las posibilidades que esperan aún ser realizadas, por lo tanto, deben brindar, primeramente, aquello que la sociedad no puede ofrecer, ya sea por carecer de ello totalmente, por incapacidad para percibirlo o falta de voluntad para hacerlo. 

       Este nuevo hombre se encuentra inserto en un mundo de valores y sentidos, que hace suyos sólo con no escapar a las preguntas que la vida misma va haciéndole según pasan los años; un mundo en el que ese hombre afirma su existir ya sea creando, amando y, cuando el tiempo llega, sufriendo si es necesario, pero asumiendo una actitud que lo haga digno de ser hombre.

                                                     Viernes 28 de Marzo  de 2025

Eiségesis de lo expresado por sus iniciadores Alicia Schneider y Gustavo Berti, recopilado por Enrique y Ana Doris, con el aura de Ulises y el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida dulce Ana junto a Enrique y a Enriquito.

Hoy, me toca a mí Ana Doris, en homenaje a mi querido papá, continuar su obra ya escrita de antemano pensando que este momento llegaría algún día y dejándome como trasmisora de su labor de mensajero de RENACER, ya que siempre afirmaba, fervientemente, que el mensaje de RENACER debe trascender a las personas.

         De RENACER Congreso – Montevideo, Uruguay

                                 “Por la Esencia de RENACER”

LA ÚNICA MANERA DE RESOLVER EL SUFRIMIENTO INEVITABLE, ES A TRAVÉS DEL SERVICIO

LA ÚNICA MANERA DE RESOLVER EL SUFRIMIENTO INEVITABLE, ES A TRAVÉS DEL SERVICIO

De gruporenacer

jueves 27 marzo 2025

A aquellos padres que quizás no están en un grupo, que hace muy poco que han pasado por la experiencia , que pueden ser meses, pude ser un año, no hay tiempos…, pueden pensar y preguntarse: ¿Cómo estoy viviendo mi vida? ¿Soy capaz de sonreír, pero sonreír desde adentro? ¿Estoy realmente disfrutando de los momentos hermosos que la vida todavía me presenta?

Cierta vez, nos decía un papá: “me doy cuenta que, en realidad, la gente ve la vida en un televisor en colores y yo la veo en un televisor en blanco y negro”. Esa es la manera como él describió su vida. Para él ya no había momento de plenitud ni momentos de alegría, de esa alegría sincera que nace desde el corazón.

Se dio cuenta que, en realidad, había un camino a recorrer y quizá él no estaba en el camino correcto, que le faltaba algo para que su vida tuviera ese «plus» que es lo que hace que la vida valga la pena ser vivida.

Es lo que yo les decía al comienzo, si yo sentía que no podía reírme nuevamente, para mí la vida no valía la pena,: Entonces: ¿Cómo podría reconciliar la idea de que no tenía a mi hijo y sin embargo quería tener una vida con alegría? ¿Cómo reconciliar las dos cosas? Parecía que era imposible.

A los papás nuevos: ¿No les parece que es como imposible? Pensar que, realmente, quiera uno estar otra vez bien, querer sonreír, querer ser feliz, pero ¿Cómo serlo si no tengo a mi hijo?

Nosotros siempre lo repetimos, como dice Víctor Frankl, la única manera de resolver el sufrimiento inevitable, aquel que no podemos evitar, es a través del servicio.

Construyo ese puente cuando me allego al otro, cuando renuncio a algo que es propio de «mi yo». Cuando renuncio a lo que yo siento, cuando renuncio a como estoy, por los demás.

Cuando renuncio a «mi yo», por algo que «no soy yo», estoy renunciando a algo menos elevado, por algo más elevado y lo hago por aquellos que me necesitan y en última instancia lo hago por ese hijo que me está mirando y me está diciendo “Ma, Pa, ¿Eso es todo lo que puedo esperar de ustedes?.

Yo sé que eso no es todo lo que mi hijo espera de mí y sé, igualmente, que ninguno de sus hijos esperaría de ustedes la línea del menor esfuerzo.

La tristeza viene sola, la podemos cultivar como una manera de ser en el mundo, el vivir a medias. También podemos vivir así toda la vida, pero: ¿Quieren, realmente, vivir así?

Yo quiero renunciar a esa manera de vivir, por una mejor manera y lo hago por todos. Lo hago por ellos, lo hago por los que me rodean y lo hacemos cada día de nuestra vida por todos.

Alicia Schneider Berti

RENACER NO ES UN «GRUPO DE DE DUELO» DONDE PERSONAS VAN A ELABORAR SU DUELO EN COMPAÑÍA

RENACER NO ES UN «GRUPO DE DE DUELO» DONDE PERSONAS VAN A ELABORAR SU DUELO EN COMPAÑÍA

De gruporenacer

martes 25 marzo 2025

Que una persona se quede atascada en un duelo, no tiene nada de moral, no tiene nada que ver con la moral.

Que un papá no sea capaz de brindarle una mano, es decir, de levantarse por encima de su propio dolor para darle un mensaje de esperanza a otro papá, eso tiene que ver con lo moral, eso es falta de moral.

Ya lo venía diciendo un Rabino (Hilel) antes de Cristo cuando decía:

¿Si no lo hago yo, quién lo hará?

¿Si no lo hago ahora, cuándo lo haré?

¿Si lo hago sólo por mí, qué soy yo?

Eso se aplica a los grupos RENACER.

Gustavo Berti

EL TÉRMINO «DUELO» NO SPLICA A LA MUERTE DE UN HIJO

EL TÉRMINO «DUELO» NO SPLICA A LA MUERTE DE UN HIJO

De gruporenacer

miércoles 19 marzo 2025

El término «duelo» no aplica a la muerte de un hijo

De gruporenacer en miércoles 19 marzo 2025

Por otro lado yo insisto que tenemos que trabajar también para un lenguaje común. RENACER nació como una alternativa al duelo, ¿qué quiere decir una alternativa?, una alternativa es otra cosa que un duelo, si somos otra cosa que un duelo, ¿por qué seguimos hablando de duelo?, si somos otra cosa. Cómo que yo me pongo la camiseta de River y voy a ver los partidos de Boca, o que pongan una franquicia de Coca Cola y venda Pepsi Cola tengo que ser fiel a la franquicia que a mí me gusta. Bien, entonces yo quiero mostrarles a ustedes la dificultad que tiene el mensaje interior para trascender esos términos.

Y yo les pregunto a ustedes…Me gustaría que levanten la mano todos aquellos que hemos perdido un padre o una madre, para ver cuántos somos, somos todos verdad, la gran mayoría ¿hemos necesitado un grupo de ayuda mutua cuando mueren nuestros padres? NOOOOO ¿Por qué no? ¿Por qué necesitamos esto cuando mueren nuestros hijos y no lo necesitamos cuando mueren nuestros padres? Bueno, yo voy a utilizar un término que no me gusta para que sea comprensible.

¿El duelo por la muerte de un padre es el mismo que el duelo por la muerte de un hijo? NOOOOO ¿No son lo mismo verdad? ¿Estamos de acuerdo? Bien, ¿cómo son distintos? porque si no son lo mismo, son distintos. Son distintos en cantidad, es decir uno es más fuerte que otro.

¿Son distintos en cantidad? NOOOOO! No, verdad, no es una cuestión de que uno duela más que otro, ahora si no son distintos en cantidad, ¿en qué son distintos? ¿Son distintos acaso en cualidad? En calidad o cualidad, yo uso el término cualidad, pero pongamos calidad. ¿son distintos en calidad? ¡SI! Bien, entonces dos cosas de distintas cualidades son distintas entre sí. ¿verdad? Entonces si aceptamos el duelo por un padre tenemos que decir: lo de un hijo es distinto, entonces ¿por qué lo vamos a llamar igual? ¿por qué decimos el duelo por la muerte de un hijo, cuando es de cualidad distinta a la muerte de un padre?

¿Comprenden esto?

Es decir, en otras palabras, el término duelo, no aplica a la muerte de un hijo. Porque hay un duelo por una mascota, hay un duelo por la pérdida de un trabajo, hay un duelo por la separación de pareja, hay un duelo porque perdimos una casa, hay un duelo porque perdimos un padre.¿entonces, la pérdida de un hijo está en la misma categoría que esos otros duelos? NOOOOO

¿Y por qué usamos el mismo nombre? Porque la muerte de un hijo abre un espacio en el cual todavía no hay un idioma que lo represente adecuadamente.

Charla de Gustavo Berti en el encuentro por el 25 Aniversario RENACER Tucumán

¡ NO ME ABANDONES !.LA HISTORIA DE RENACER

¡ NO ME ABANDONES !.LA HISTORIA DE RENACER

De anibalcaropreso

viernes 28 febrero 2025

Alicia Schneider y Gustavo Berti nos contaban la historia de cómo se fue gestando RENACER en alguna de sus charlas:

Existe un requisito fundamental para que exista un grupo, exigencia tan simple que era sistemáticamente ignorada y debía ser expuesta continuamente.

Cuando dábamos una charla y preguntábamos que era aquello absolutamente necesario para la existencia de un grupo, recibíamos las más variados respuestas: ¡El amor! ¡La solidaridad!¡Un lugar para reunirnos! Y algunas más que no vienen al caso. Luego de un momento de silencio, para que todos prestaran atención, les decíamos que aquello sin lo cual no podría existir un grupo era… «la presencia de otro».

¿Qué grupo existiría si estuviese yo solo? Por esta razón uno debía cuidar más a quien estaba sentado enfrente que a sí mismo, dado que si el “otro” no regresaba no habría grupo posible; que deberíamos asistir a los grupos, no para removernos en nuestro dolor sino para ayudar a quien estuviera enfrente a sufrir menos. Que para esa tarea era necesario que uno tuviera una actitud positiva y de esperanza.

Insistíamos en que esperar que vinieran padres nuevos para arrojarles encima todo nuestro dolor y amargura, enojo, bronca, etc., era una actitud egoísta, desprovista de toda trascendencia y que carecía de valor tanto para uno como para otro.

Pero la tarea más difícil era, y aún continúa siendo en muchos lugares, mostrar la ineficacia del emotivismo como solución al sufrimiento.

Debimos comenzar por mostrar que el sufrimiento era la fuente de todas las emociones y sentimientos negativos y no al revés. Muchos padres nos decían que sufrían porque tenían bronca, o dolor, o enojo por la muerte de sus hijos y nosotros respondíamos que era lo contrario, que ellos sufrían por la muerte del hijo y que el sufrimiento era el origen de su dolor, su enojo, lo que fuere.

Insistíamos que estábamos en los grupos no para no sufrir, sino para encontrar un sentido en el sufrimiento, como habíamos aprendido de Viktor Frankl y que si encontrábamos una razón para seguir viviendo, seriamos capaces de encontrar «el cómo hacerlo» e insistíamos: «ahora, en medio de nuestra noche negra en que deambulamos sin saber dónde ir, esa razón para mantenernos en la vida está al alcance de todos, está en el grupo, en ese hermano que sufre y en su mirada clama ¡No me abandones!».

Les decíamos que si todo el dolor experimentado sirviera para que un hermano sufra menos, entonces ese dolor habría valido la pena ser vivido.

En un costado distinto al de lo didáctico, si así se puede llamar, las visitas a distintos grupos nos permitían hacer nuevas y profundas amistades, robustecer aquellas ya existentes y continuar escuchando cómo distintos padres encontraban sentido en su sufrimiento, lo que significó desde el primer momento de nuestra tarea, una enorme fuente de conocimiento y aprendizaje. Existía una atmosfera de compañerismo y comunión de sentimientos tan profunda como no nos fue dado experimentar en la vida diaria.

Aquellos años de crecimiento y creación fueron maravillosos haciéndonos experimentar lo que la vida puede ser si nos alejamos de todo aquello innecesario y de todos los prejuicios de los que está hecha la cotidianeidad.

Alicia Schneider – Gustavo Berti

LO ESENCIAL LO UNIVERSAL AQUELLO QUE NOS UNE

De gruporenacer

jueves 27 febrero 2025

LO ESENCIAL LO UNIVERSAL AQUELLO QUE NOS UNE

De gruporenacer en jueves 27 febrero 2025

Desde el principio hemos tenido el convencimiento que en los Grupos debemos trabajar priorizando aquello que es universal a todos nosotros, lo que es esencial a todos los padres que pierden hijos. Esto que es esencial a todos es el sufrimiento y no las emociones o sentimientos que ese sufrimiento produce. Todos estamos unidos porque hemos entregado hijos a la vida antes de lo que hemos deseado.

Debemos ahora hacer un breve paréntesis y preguntarnos si existe alguna razón de peso para buscar lo esencial a todos nosotros y partir desde allí en esta tarea de ayuda mutua. La lectura de las palabras de Aristóteles sobre Sócrates nos confirma que estamos en la buena senda: “Sócrates discutía solamente acerca de las cosas morales y no se interesaba en absoluto en la naturaleza; y en las cosas morales buscaba lo universal, pues fue el primero que tomó como objeto de su pensamiento las definiciones… Tenía razón en buscar las esencias (lo que es cada cosa) pues quería razonar, y el principio del razonamiento está constituido por la esencia de las cosas”. Sigue Aristóteles diciendo que “La esencia, lo universal, lo que hay de común en las particularidades representa la unidad de la especie”

Si ahora trasladamos esto a RENACER vemos que lo universal en las particularidades que somos cada uno de nosotros, con emociones y sentimientos tan personales y por ende disímiles, es el sufrimiento y que este universal representa, a su vez, la unidad de los Grupos. Este universal es imperecedero, el sufrimiento siempre será sufrimiento (y lo que cada uno decida hacer con él), mientras que las emociones y sentimientos como vivencias de un mundo sensible son siempre perecederas y cambiantes, de modo tal que las emociones primeras en los padres que pierden hijos siempre son distintas de las que se experimentan cuando pasa el tiempo. Aquí se puede ver ya el germen de algunas dificultades que se presentan en los Grupos: si priorizamos en los Grupos a las emociones, en la medida en que éstas van cambiando, así también cambiará la manera de ver al Grupo que cada uno tiene y con ello cambiará el grado de compromiso de cada uno para con el Grupo.

A lo largo de estos diez años ( en 2025 son 37 años) de compartir el mensaje de RENACER nos hemos encontrado con padres dolientes que han querido, con la mejor de las intenciones, modificar la esencia de RENACER. Algunos de ellos, hace ya más de 5 años, han querido que RENACER sea anónimo, tomando el ejemplo de Alcohólicos Anónimos.

En su momento esto fue motivo de conversaciones que duraron varios meses. Pero lo significativo es que esos padres que tanto insistieron en el anonimato no alcanzaron a permanecer un año en RENACER. En otra ocasión varios padres en un Grupo quisieron que en RENACER se aplicaran los doce pasos y tradiciones de los Grupos de Alcohólicos Anónimos, sin darse cuenta que esos pasos y tradiciones eran útiles para personas enfermas, con problemas de adicción al alcohol, y que nosotros no somos enfermos sino seres sufrientes y que esa metodología no era apropiada para padres que pierden hijos. Esas personas tampoco duraron mucho en RENACER.

Otros padres quisieron hacer subgrupos, comenzando con subgrupos para padres jóvenes. De haber prosperado esta idea, hoy habría subgrupos para padres de hijos muertos por accidente, por asesinato, por suicidio, por cáncer, por sida, por mala praxis, etc., etc., etc. Pero lo que sí no existiría es RENACER, y estaríamos cada uno por su lado buscando justicia, porque los subgrupos se convierten rápidamente en Grupos de víctimas. Y también esos papás ya no concurren a RENACER.

¿Pueden ustedes imaginarse lo que sería RENACER si esos padres dolientes, cuyo compromiso con el Grupo fue tan escaso, hubieran podido imponer sus puntos de vista? Quizás RENACER no existiría ya. Esto debe servir para que cada uno de nosotros reevalúe el grado de compromiso con el Grupo, en especial porque creemos que lo que se alcanza en los Grupos no debe ni puede ser considerado como un regalo, sino como un préstamo que debe, indefectiblemente, ser devuelto, no a los padres que ya están en función de ayudadores, sino a los padres que han de entrar en los Grupos de ahora en más.

Alicia y Gustavo Berti

PODEMOS CONVERTIR UNA TRAGEDIA EN UN TRIUNFO

PODEMOS CONVERTIR UNA TRAGEDIA EN UN TRIUNFO

De anibalcaropreso

viernes 21 febrero 2025

Nosotros, padres que enfrentamos la pérdida de hijos, hemos aprendido que la vida tiene un sentido incondicional y hemos aprendido que como seres humanos que somos, estamos siempre orientados hacia la búsqueda del sentido de aquello que nos pasa, sentido que yace oculto en cada situación de nuestras vidas.

Algunos podrán pensar que esto es una exageración... ¿Cómo pueden tener sentido el sufrimiento, el dolor y la pérdida?

Es, precisamente, el sufrimiento inevitable que le sirve de despertador al hombre, lo que lo desafía a caminar con dignidad el resto de su vida, que le impulsa a crecer, a madurar, a cambiarse a sí mismo, teniendo acceso a la dimensión espiritual de nuestro ser, proceso desconocido para el mundo emocional de nuestra psiquis. 

 Cuando el ser humano se ve enfrentado a situaciones que no pueden ser cambiadas, cuando sólo queda la actitud a tomar, como única respuesta al destino, entonces, en un acto que sólo puede ser de fe en Dios, en la vida o en sí mismo, el hombre, consciente de su libertad, decide existencialmente la actitud que toma. 

 Frente a esto, cualquier interpretación meramente psicológica del hombre, no sólo lo reduce, sino que al hacerlo, lo priva de su libertad, que es, precisamente, donde se apoya para dar el salto a la trascendencia, asumiendo una actitud que le permite convertir su tragedia en un triunfo humano.        

 Víktor Frankl, creó un modelo de gran valía para ayudar al hombre en su lucha por encontrar sentido a los interrogantes existenciales que la vida le plantea, ayudándolo a encontrar sus valores y a ser consciente de su libertad y responsabilidad; es un modelo de psicología no determinista que se asienta sobre tres pilares básicos que son: la libertad, la percepción de sentido y el sentido de la vida.

 Ser libre significa libertad de opción, no libre de sus condicionamientos, sino, precisamente, libre para enfrentarse a ellos y asumir una actitud positiva.  

 Por percepción del sentido de la vida, se entiende que lo que el hombre ansía en definitiva, no es riqueza o poder o aun felicidad, sino ser capaz de encontrar una razón para vivir, capaz de encontrar sentido, no sólo a su destino, sino también a las posibilidades que esperan ser realizadas por él.

 La percepción del sentido, es descubrir, frente a su realidad, la posibilidad de modificar ésta, en la medida de lo necesario. 

 En lo tocante al sentido de la vida, Frankl afirma que la vida tiene un sentido incondicional que no se pierde en circunstancia alguna, ni aun cuando el hombre se enfrente con la triada trágica de su existencia, como son el sufrimiento, la culpa y la muerte, los que pueden ser enfrentados con la adecuada compostura y actitud.

  Insiste en que el hombre no llega a ser tal, hasta que no se olvida de sí mismo, ya sea para allegarse a alguien a quien amar, a una tarea que cumplir o a un sufrimiento al que encontrarle sentido.

  Sostiene que la esencia del hombre es la autotrascendencia, es decir, que ser hombre significa estar orientado a algo o a alguien que no es el mismo. 

  De acuerdo a esta concepción, el hombre es, necesariamente, un ser abierto al mundo, ser yo, es ser consiente y responsable.

                                            Viernes 21 de Febrero de 2025 

Eiségesis de lo expresado por sus iniciadores Alicia Schneider y Gustavo Berti, recopilado por Enrique y Ana Doris, con el aura de Ulises y el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida dulce Ana junto a Enrique y a Enriquito.

Hoy, me toca a mí Ana Doris, en homenaje a mi querido papá, continuar su obra ya escrita de antemano pensando que este momento llegaría algún día y dejándome como trasmisora de su labor de mensajero de RENACER, ya que siempre afirmaba, fervientemente, que el mensaje de RENACER debe trascender a las personas.

De RENACER Congreso – Montevideo, Uruguay

                                          “Por la Esencia de RENACER”

EL DENOMINADOR COMÚN

EL DENOMINADOR COMÚN

LA HISTORIA DE RENACER

De anibalcaropreso

jueves 20 febrero 2025

Alicia Schneider y Gustavo Berti nos contaban la historia de cómo se fue gestando RENACER en alguna de sus charlas:

Las reuniones con gran cantidad de padres/madres, se desarrollaron siempre desde la óptica del Análisis Existencial, mostrando los caminos que otros padres/madres habían seguido para encontrar sentido en su sufrimiento.

Era obvio, desde un principio, que esos padres y madres que venían desde tan lejos, no lo hacían para contarnos su tristeza sino para ver cómo otras personas en idéntica situación existencial resolvían sus tragedias dignamente, con la frente en alto.

Esto nos llevaba a manejarnos en esas reuniones, y de modo casi rutinario más adelante, con la fase de Análisis Existencial, en la medida en que observábamos modificaciones en la manera de ser del «hombre sufriente y en las relaciones con su mundo y su trascendencia», no solo como orientación a algo que no es él mismo sino al significado de levantarse por encima de su situación.

Al mismo tiempo, nos forzó a reafirmar la noción del común denominador para la tarea: «En nuestra ecuación existencial, el numerador era cada uno de los padres/madres con pérdidas de mil maneras distintas, y el denominador era el sufrimiento».

Trabajar con cada uno de los numeradores era una tarea agotadora, y que invariablemente conducía al camino común del denominador: «el sufrimiento», mientras que hacerlo con el denominador común obviaba una etapa y permitía una mayor homogeneidad, tanto en el modelo como en el mensaje. Homogeneidad que se tornaba más importante a medida que los grupos crecían de manera imparable a lo largo y ancho del país y éramos convocados a dar innumerables charlas en las cuales desarrollábamos ambos: «mensaje y método».

En el año siguiente, durante un seminario de la Dra. Elisabeth Lukas, en Mendoza, tuvimos ocasión de conversar con ella y compartir nuestra idea del común denominador en el trabajo grupal, con lo que ella estuvo plenamente de acuerdo.

Era obvio en esos momentos, que nos movíamos en el terreno de la ontología aplicada a la existencia: «el sufrimiento» era lo esencial, lo universal a todos los padres/madres, mientras que la manera de expresarlo y lo que cada uno decidía hacer con él, constituían el polo existencial. Estábamos funcionando en el terreno de «lo moral» —dar a los demás más de lo que uno espera de ellos—, de la antropología y de la ontología —fenomenología—, y no podíamos continuar llamándonos de Autoayuda, por lo que cambiamos a Grupo de Ayuda Mutua.

Alicia Schneider – Gustavo Berti