LA PRESENCIA DE MOTORES PARA LA TAREA GRUPAL.

LA PRESENCIA DE MOTORES PARA LA TAREA GRUPAL.

VIERNES 11 OCTUBRE 2019GRUPORENACERDEJA UN COMENTARIO 0 0 CALIFICAR AQUÍ

Del libro  ,”Páginas sin punto final para un libro sin punto final“, de Enrique Conde, Montevideo, 2010


“En determinadas ocasiones hemos usado el término referente social, para aquellas personas que han sido dolorosamente señaladas por el destino.

El destino marca a un ser sufriente, y lo hace sin preguntarle si está o no de acuerdo con lo que ha sucedido y, eventualmente, aunque no sea tarea de todos solucionar las crisis existenciales de otras personas, sí lo es ayudar allí donde sea posible hacerlo.

En la tarea grupal de ayudar a otros seres humanos a encontrar  sentido en sus vidas, podemos colocar señales en el camino y usarlas  para orientación y es especialmente importante, que sea más que una señal, un faro iluminando ese sendero, que parecía tan oscuro al principio, entendiendo, en este punto del camino, que no importa si el color de la luz no nos satisface plenamente, sino que lo
valioso es el hecho de haber visto ese faro que señala la vida, que  existe más allá de nosotros mismos.

Pues bien, ese miembro de un grupo de ayuda mutua que ha aprehendido el trascender su sufrimiento, en aras del sufrimiento de un hermano necesitado, ese miembro que acepta el rol de referente social, es el faro que señala con su luz el camino que otro ser humano puede seguir en su búsqueda de sentido.

Ésta es, en esencia, la tarea fundamental de los grupos, la de ser para sus integrantes una orientación hacia el reconocimiento de la responsabilidad que les cabe como seres sufrientes,  responsabilidad, que no puede ser rechazada ni transferida, dado que sólo a ellos pertenece.”

“La cuestión de la paridad entre los integrantes, no implica la ausencia de integrantes que asuman un compromiso mayor con la tarea, pero

¿Es posible compatibilizar este compromiso con la tarea, con la ausencia de personalismos y la paridad necesaria?

Esta pregunta es de importancia en la medida en que, por propia gravitación, muchos integrantes han sido, y aún son considerados como los “motores” de sus grupos y como aquellos que primero recibieron a otros y a quienes éstos suelen estar particularmente agradecidos.

Estos “motores” son aquellos que por su actitud y entrega han asumido un rol particular que vale la pena definir, puesto que nos estamos refiriendo a quienes, habiendo comprendido el mensaje y la
esencia de la tarea, llevan a los grupos a consolidarse y en esa tarea comprometen su propia existencia.”

“Por tal razón transcribimos la opinión de Heidegger sobre este compromiso, opinión que refleja exactamente la situación que debe dársele en un grupo al concepto de motores: “…por tal, no entendemos el ocupar externamente un puesto directivo en el ámbito de la vida pública, ni entendemos el que acá o allá nos toque desempeñar el papel de jefe o director, sino que consiste en obligarse a un existir que, en cierto modo, entienda las posibilidades de la existencia humana tomadas en conjunto y que en tal comprensión resulte ejemplar. Para ser tal cosa no es menester que alguien ocupe puestos altos. Ni mucho menos que ese accionar incluya, ya sin más, algún tipo de superioridad moral sobre los demás…”

Es desde esta actitud que nosotros comprendemos la presencia de motores para el crecimiento y progreso de la tarea grupal, como ejemplo para compañeros de destino, tales como son el caminar con la frente alta, la paciencia, la tolerancia, el estar siempre presto con una palabra de aliento para los que más sufren y otras actitudes que son visibles para el grupo en su conjunto.”. . .

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Hemos encontrado sentido a nuestras vidas ayudando a otros padres dolientes a encontrar sentido en las suyas

” HEMOS ENCONTRADO SENTIDO A NUESTRAS VIDAS,AYUDANDO A OTROS PADRES DOLIENTES, A ENCONTRAR SENTIDO EN LAS SUYAS .” .
Cuando los padres comienzan a darse cuenta que nunca una persona que ha perdido uno o más hijos volverá a ser la misma , que algo cambia para siempre, es aquí donde RENACER se abre al análisis existencial.
Ahora, apoyado por sus pares, el padre dolorido logra percibir, no aún de una forma consciente, que lo que debe morir es su ego y no su ser. Comienza a comprender, con el apoyo del grupo, que la pérdida de un hijo es la pregunta más importante que la vida le ha hecho, y por lo tanto la respuesta debe ser de igual importancia. El
todavía no sabe cuál es esta respuesta, pero su intuición le dice que debe estar basada en una transformación espiritual. El grupo se expande al máximo de su potencial cuando cualquiera de los miembros trasciende sus sentimientos expresados en el nivel de análisis existencial y comienza a trabajar como ayudador. Después de una reunión a la que asistió una mamá por primera vez con todo su dolor, otra madre con un poco más de experiencia en el grupo dijo: “es la primera vez que he podido dejar mi dolor de lado y pensar solo en el suyo, y lo que podía hacer para ayudarla”.
Cuando los padres comienzan a distanciarse de su dolor y comienzan a prestar más atención al de los otros, frecuentemente mencionan la falta de palabras en el lenguaje para describir sus sentimientos más íntimos, los que llegan a mucho más que la mera “felicidad”, o un deber que ha sido cumplido, es más una sensación de que “todo está bien, que están finalmente en paz con la vida, que quizá este fue en realidad, su destino”. Que la vida, después de todo, necesita seres compasivos, y que es extremadamente difícil volverse compasivos leyendo libros, que es sólo como dice Frankl, a través del “sufrimiento sufrido con coraje” que la compasión puede ser ganada.
Cuando un padre nos dice que él no puede contener su asombro ante lo que siente cuando sus esfuerzos para ayudar a alguien han sido respondidos, y que carece de palabras para describir estos sentimientos, nosotros sabemos que una comunión absoluta con el otro ha sido lograda. Una comunión que puede solo ser alcanzada a
través de la intuición. En las palabras de Bergson:” intuición es la empatía a través de la cual nos transportamos dentro de lo más íntimo del otro para coincidir con lo que es único y por lo tanto inexpresable”.
Y qué puede ser más único e inexpresable que la muerte de un hijo?
Nuestra experiencia personal con RENACER nos dice que hay padres que pueden resolver su dolor más rápido que otros y obtener así una mejor calidad de vida. Estos son lo que rápidamente se acomodan en el nivel trascendental. Son capaces de trascender su sufrimiento, “mirar al horizonte” y usar su capacidad para autodistanciarse y muy rápidamente comienzan a ayudar al hermano que sufre. Son personas importantes como ayudadores, siempre con la palabra justa, con una actitud consoladora mientras se convierten no solo en referentes para el grupo sino también en referentes sociales. Ellos son prueba, una vez más, que la única forma de ser ayudados es ayudando a otro. Estos padres se consideran a si mismos seres totalmente responsables por sus propias vidas, han llegado a ver en la muerte de un hijo una pregunta muy importante que espera ser respondida, y que es precisamente ayudando a un hermano que sufre donde la respuesta se encuentra.
Y así finalmente, los padres en los grupos pueden decir junto a Frankl: hemos encontrado sentido a nuestras vidas, ayudando a otros padres dolientes a encontrar sentido en las suyas.
Alicia y Gustavo Berti.
En Huerta Grande

Una puerta a la Esperanza

UNA PUERTA A LA ESPERANZA
Por José L. Divizia (Papá de Pipi)


Sólo un padre que ha perdido un hijo, llega a saber cuánto dolor puede albergar el corazón humano.
No sólo dolor, sino también la sensación que su vida no tendrá arreglo, que le toca soportar una pesada carga hasta el final de sus días.
¿Qué puede ofrecerle Renacer? Si es imposible retornarle su hijo, ni hacer el camino que le toca hacer al padre doliente, ni tiene una receta mágica que cure tanta desolación.
Renacer es un camino de esperanza, indica que la oscuridad del túnel tiene fin si uno quiere y que puede ser tan rápido que sorprenda, sin que sientas que traicionas el amor por tu hijo, por el contrario, hace de esa recuperación un homenaje de amor. Permite recordar desde el amor, no desde el dolor.
La pregunta es ¿cómo se hace? La respuesta es personal, la lámpara que cada papá recuperado de Renacer lleva en sus manos, no puede transferirse, pero es prueba contundente que el camino puede hacerse, que cada uno debe construir su propia lámpara y encontrar su propia luz. Renacer pone al alcance de la mano los elementos que permitirán que cada padre traiga la luz a su vida, no desde afuera, sino desde adentro, desde sus propios dormidos y desconocidos recursos, los que todos tenemos los de la fuerza indomable del espíritu humano.
El testimonio de que es posible, son los padres recuperados, no lo que se dice, son ellos con su ejemplo los que transmiten el mudo mensaje.
¡Sí a la vida a pesar de todo!

Un impulso hacia la dimensión espiritual del ser humano

UN IMPULSO HACIA LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL DEL SER HUMANO.

VIERNES 20 SEPTIEMBRE 2019GRUPORENACERDEJA UN COMENTARIO 1 0 CALIFICAR AQUÍ

Por Enrique Conde


          Los padres que se acercan a RENACER  lo hacen, no sólo porque han perdido un hijo, sino porque habiéndolo perdido, no quieren seguir viviendo como lo están haciendo, e intuyen que necesitan un nuevo proyecto de vida futura.

          Lo que el hombre aspira  ser, en gran medida, lo determina lo positivo que rescata de su pasado, excluyendo aquello que sea teñido por el sentimiento o la emoción de lo que evoca.

          Por lo cual, en las reuniones, volver atrás sobre los hechos dolorosos y la exploración de emociones tan encontradas y negativas, propias de los primeros tiempos, después de la partida del hijo, nos mantienen en un nivel emocional desde donde se hace muy difícil vislumbrar ese nuevo proyecto de vida y más aun;  se hace difícil no caer en la hipereflexión, consecuencia lógica de este tipo de procesos.

          El pasado,  contiene  aspectos positivos, valores ya realizados a los que se puede acceder, pues  tienen influencia en las decisiones que se toman, en los proyectos que se crean.

          El futuro es  determinado por la presencia de aquello vivido en el pasado, lo ya realizado, que permanecerá para siempre en nuestro mundo,  eternizado como la realidad más indestructible.

          En la medida en que el pasado es el ámbito en el que queda guardado todo lo realizado por el ser humano, es el granero del que habla Frankl, constituye el reservorio donde se puede seleccionar y rescatar todo aquello que sea útil a los proyectos de futuro, aquello que sea de valor, todo lo que ayude a encontrar sentido para la vida futura.

         Por lo tanto, a medida que el padre va descubriendo más aspectos positivos en su vida, ésta  aparece como un proyecto a considerar nuevamente, pero de otra manera.

         En su momento, el dolor lo ha hecho consciente sólo de sus necesidades, nadie sufría más, ningún otro dolor importaba, ahora, gracias a la ayuda mutua, al incluir a otros en sus consideraciones , se da cuenta que, allegándose al otro, elevándose  más allá de  sí mismo hacia  un hermano que sufre, le da a su propio sufrimiento un sentido, haciéndolo más suave de llevar.

        Frankl nos dice que el sentido de la vida no puede prescribirse, debe ser hallado individualmente, en las opciones concretas que la vida  presenta a cada ser humano.

        En Renacer se ha visto que su mensaje provee a los padres, de un sentido colectivo, aliviando el sufrimiento de otro, que está allí para tomarlo, que  no encontraban sentido y mucho menos se lo esperaba.

        Esa liberación del egocentrismo, como afirma Elisabeth Lukas: “Es un impulso hacia la dimensión espiritual del ser humano.”

        Esta opción es, ansiosamente, aceptada por los padres mientras comienzan a reconstruir sus vidas destrozadas, ayudados e incentivados por el grupo, comienzan la búsqueda de un nuevo proyecto de vida.

        El mensaje de Renacer no es un mensaje común, en él está el recuerdo y la memoria de nuestros hijos.

                                                         Viernes  20  Setiembre  de 2019

Carta de Lorena a su hermano Fernando

VALOR

Con sólo esa palabra podría expresar mi día a día.

VALOR para seguir viviendo con tú ausencia

VALOR para levantarme todos los días sabiendo que, una vez más, no te voy a ver ni voy a poder hablar contigo.

VALOR para saber que cualquier momento, por pequeño que sea : Una sonrisa, una canción, un beso, un abrazo, una película, un gesto, un pensamiento fugaz, una necesidad de llamarte, un simple olor, sonido ….. me va a recordar a ti.

VALOR para afrontar todo lo que me sucede sin poder llamarte, ya que eres uno de mis mayores apoyos.

VALOR para darme cuenta que no podemos compartir contigo , como quisiéramos, todo lo bueno que nos pasa, así como cumpleaños, celebraciones familiares, Navidades.

VALOR para mirar a tus hijos y ver en cada uno de ellos un pedacito de ti.

VALOR para esperar tú llamada y que nunca llegará.

VALOR para una vez más, echarte de menos.

Podría seguir escribiendo y escribiendo, porque en definitiva es eso VALOR Y ESPERANZA DE QUE TE VOLVERE A VER.

TU RECUERDO CONSTANTE SE HA CONVERTIDO EN EL MOTOR DE MI VIDA : TU SONRISA TAN ESPECIAL, TU FORMA DE VIVIR LA VIDA TAN INTENSAMENTE Y QUE TANTAS VECES HE INTENTADO IMITAR, TU BIEN HACER CON TODO EL MUNDO, TU FORMA DE RESOLVER LOS PROBLEMAS, TU PACIENCIA INFINITA, TU TRANQUILIDAD QUE TANTO TRANSMITES A TODOS, TU ESFUERZO , TU RESPONSABILIDAD, TU FORMA TAN POSITIVA DE VER LAS COSAS……. Todo me lo has enseñado tú y al final han dejado huella en mí.

A pesar de todo sé que nunca nos has dejado, te siento en cada momento a nuestro lado y en los peores momentos que puedo pasar y que tanto te necesito has estado a mi lado, me has dado la fuerza suficiente para seguir adelante, como tantas veces has hecho.

TU AUSENCIA SIEMPRE SERA MI ETERNIDAD, SÉ QUE ESTARAS A MI LADO POR TIEMPO INDEFINIDO.

Te quiero con todo el alma

Tú única Hermana

Los cuatro acuerdos

LOS CUATRO ACUERDOS”

Los Toltecas “Hombres y Mujeres de conocimiento” del sur de México, formaron una comunidad de maestros (Naguales) y estudiantes.

El Dr. Miguel Ruiz, nieto de un nagual, siguió trasmitiendo las enseñanzas toltecas, aunque se desvió de esto para estudiar medicina.

Pero una experiencia casi de muerte abrió en su vida una etapa de introspección que lo condujo nuevamente a esa antigua sabiduría, que no es una religión, sino más bien una manera de vivir.

Propone con este libro “LOS CUATRO ACUERDOS” hacer una profunda transformación interior para lograr la libertad, la felicidad y el amor.

Nos pareció aplicarlo a Renacer para ayudarnos a ser cada día mejores personas en el plano espiritual.

Llevar a la práctica “Los cuatro acuerdos” requiere de una voluntad muy fuerte.

PRIMER ACUERDO ”SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS”

Utilizar las palabras apropiadamente, emplearlas para compartir amor.

– ¿Qué palabras cambiarías de tu vocabulario diario para no herir a los demás?

– ¿Qué palabras que usamos después de la muerte de un hijo cambiarías?

– RENACER nos invita a la transformación…

¿Creen ustedes que con nuestras palabras podemos ayudar a los nuevos papás para que logren esa transformación?

Respuestas de los papás:

-Utilizar sobre todo la palabra AMOR.
-Cambiar las palabras como: “Nunca más”
-“Amargura” por “Ayuda Mutua”
-“Difícil” pero “Posible”
-”Te quiero” por “Te amo”
-“Duelo” por “Crisis existencial”
-“Conformismo o Resignación” por “Aceptación”.

SEGUNDO ACUERDO “NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE”
Si lo haces te expones a sufrir por nada.

– ¿Qué cosas a diario te tomas personalmente?

Respuestas de los papás:

-El hombre se cree el centro del mundo y no entiende que la muerte de un hijo es parte de la vida también. Entonces se lo toma personalmente y se dice “¡¿Por qué a mí me pasó esto?!!!”

-OTROS EJ: Los robos, gente que nos insulta o halaga. No tomar en forma personal lo que la gente diga o haga.

-Las cosas suceden porque tienen que suceder.

TERCER ACUERDO “NO HAGAS SUPOSICIONES”

Haciendo suposiciones sufrimos pensando en cosas que ni son, simplemente te ocupan espacio y te causan dolor. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír.

La manera de evitar las suposiciones es preguntar para que las cosas te queden claras.

– Suponemos… ¿tiene que ver con la aceptación…? Por ej. Cuando decimos ¿qué hubiera pasado si…?

– ¿Suponemos…qué el tiempo calma el sufrimiento…?

– ¿Suponemos…que a los papás nuevos les cuesta entender el mensaje de RENACER en los primeros tiempos…?

Respuestas de los papás:

-Si no se trabajan los “Hubiera hecho…” o “Hubiera estado…” vuelven a surgir esas suposiciones.

Las suposiciones siempre hacen daño.
No debemos suponer, debemos aceptar que la vida del hijo no iba a finalizar en el mismo momento que sucedió.

-Suponer en pensar que si “Hubiera…” todo sería mejor…

-Suposiciones que si hubiese muerto de otra forma sería más fácil de aceptar…

-Si no suponemos podemos entender a los demás.

-Si suponemos que el tiempo cura este sufrimiento será así si lo trabajamos con actitud, con perseverancia, tratando de cambiar los pensamientos negativos.

Cuesta entender en un principio de qué se habla en RENACER.

– Ayuda mucho tener perseverancia y pensar en lo hablado en las reuniones, tratando de encontrar nuestras propias conclusiones, masticar y digerir todo lo escuchado

CUARTO ACUERDO “HAZ SIEMPRE LO MEJOR QUE PUEDAS”

Pura actitud, levantarte y luchar, no parar.

Si siempre haces lo mejor que puedes nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.

Al hacer tu máximo esfuerzo actúas porque lo amas hacerlo no porque esperes ninguna recompensa. Y podrás disfrutar de cada cosa que lleves a cabo.

– ¿Qué es lo máximo que puedes hacer por tí, por otro papá, por la sociedad bg

, por la vida?

Respuesta de los papás:

-Resumieron todo en dos palabras: “ACTIT

El dolor es un buen maestro

EL DOLOR ES UN BUEN MAESTRO

El primer año de duelo es crucial,
interiormente decidimos
si estamos dispuestos a seguir adelante o no.

Es un año durísimo,
me recuerdo a mi misma fuera de este mundo,
ocupadísima en reconstruir mi alma y en reconfortar,
en lo posible, la de mi esposo y a mi otro hijo.

Al final del segundo año
volví a poner los pies en la tierra
y me encontré de sopetón
con los conflictos cotidianos
que había dejado aparcados
durante mi “ausencia”.

Al dolor del duelo se sumó entonces
todo lo que había dejado pendiente;
mis conflictos antiguos relacionados
con la vanidad, el orgullo, la soberbia…
¡Qué difícil avanzar con todo eso
mientras recorremos un trayecto
tan complicado como es el del duelo!

No tuve más remedio que dedicar esfuerzos
a indagar en mi interior,
a reciclar relaciones, a deshacer apegos,
a modificar pautas mentales que ya no me servían
para encarar mi nueva vida.
Y todavía estoy en eso.

Pienso que el camino sanador del duelo
consiste en revisar y deshacernos
de lo que se aleja del amor,
en el sentido más amplio.

Ese trabajo dura siempre,
porque somos humanos
y estamos aquí para aprender.

Desde entonces,
veo todo lo que me sucede y,
sobre todo lo que más me cuesta,
como una oportunidad.

Cada encuentro o reencuentro,
cada percance o problema,
cada ilusión encierran ahora un mensaje para mi alma.

Nada ocurre por qué si,
todo tiene un sentido y guarda relación con mi estancia aquí.

Las alegrías y los conflictos
pertenecen por igual a mi mapa de ruta.
Su función es la misma,
elevar mi vibración de amor.
Soy la responsable de mi vida.

En todo momento yo decido
qué hacer con lo que me sucede.

Eso me ha hecho tomar conciencia
de lo reconfortante que es la libertad.
¡De la inmensa capacidad del ser humano de crear!

Nací con unas características,
es bien cierto,
pero la mayoría puedo modificarlas
y del resto puedo sacar el mejor provecho.
Esta forma agradable de transitar por la existencia
se la debo a mi hijo muerto.

El dolor, si no nos aferramos a él, es un buen maestro.

Imágenes integradas 1
Merce Castro Puig
Autora del libro “Volver a Vivir”
Diario del primer año después de la muerte de un hijo.