La luz de un nuevo amancer

Y busco ….la luz de un nuevo amanecer ,
la luz de tus ojos al despertar ,
La luz en el brillar de las estrellas ,La Luz en la noche clara ,la luz de tus palabras y de tu ser ,la luz de mis entrañas al nacer , la luz de un bello día .
Y son velas las que hoy portamos, las velas por tu cumpleaños y las velas en la petición ,las velas en la noche ,las velas que iluminan mi oscuridad , las que conservo en mi interior, las que marcan mi caminar ,las que abrazan,las que siembran ,las que siento .
Las llamas de mi voluntad por no perder tu senda ,las llamas de mi aliento que recuerda tus palabras , las llamas que queman y alivian, que crean y viven en mí y me hacen presente tu ser y no olvido y no quiero olvidar y te vivo y te quiero vivir en mi.
La Luz de la vida a la que nacemos ,la que buscamos al morir ,a la que amanecemos , a la luz ,a tu luz…. a veces tenue otras intensa, titubeante y constante siempre luz , mi consuelo , mi fuerza , perenne en mi pensamiento ,en mi corazón .
eres mi luz y así quiero sentirte ,mí guía,mi maestro ,mi hijo ,mi hija ,mi amor .
nada me aleja de ti ,solo el amor permanece ,tan grande que es de otra dimensión y hay perdón por lo que no te dije y perdón por cuánto dije de mas
y hay abrazo que no sabe del tiempo y unión que no se rompe jamás.
estoy aquí con mi pequeñez ,con mi barquito de papel , pero llevo una rumbo , lleva un destino lleva una ruta , la del amor que siento por ti, más allá de la marea ,más allá del dolor , más allá de la oscuridad
tú eres mi Luz.Yo quiero avivar tu llama y dejarme arropar por tu calor, Yo quiero aproximar mis manos y sentirme que tu me das el valor.

Por nuestros hijos e hijas, por la luz que encendieron en nosotros al partir.
Hoy esas Luces, nos reúnen en un círculo de entendimiento y amor para juntos Renacer.

Mensaje de Ernest

MENSAJE DE ERNEST, canalizado por su madre Dolors Beltran para todas las mamás y papás del Encuentro Renacer en València 9-11-2019

“Mama, si nos pudierais ver, si pudierais ver todos los hijos e hijas que estamos aquí, a vuestro lado, mirándoos, disfrutando de vuestras emociones, de vuestros sentimientos, de vuestras risas y plenitud, de vuestro amor… Estamos aquí, en una danza silenciosa y amorosa, abrazando cada palabra, cada lágrima, cada suspiro, cada gramo de coraje, de alegría, de promesa, de convicción que sale de vosotros.

¡Somos tan felices de veros felices! ¡Volamos tanto, reímos tanto, os amamos tanto! No tengáis miedo de lo aparente, no tengáis miedo del dolor, no tengáis miedo de reír ni de llorar, no tengáis miedo de nada de lo que podáis sentir. Atravesad todo aquello que os llegue, aceptad todo aquello que os llega, no juzguéis ninguna emoción, no limitéis ninguna inspiración. Nosotros, vuestros hijos, os soplamos pensamientos liberadores en los oídos, os calentamos el corazón cuando lo sentís frio, os enviamos esa música ligera y viva que no tiene sonido pero que vosotros escucháis, aprovechamos cada soplo de viento, cada nota de piano, cada aleteo de mariposa, cada canto inesperado de pájaro, cada beso, cada sonrisa para deciros: Estamos aquí, recordar que estamos aquí, que nuestro amor no tiene fin, que esto es una aventura para aprender a sentir y a amar.

Vivid el día a día, el aquí y ahora sin miedo, abrazando, amando, amándoos porque, aunque a vosotros os pueda parecer que el tiempo es demasiado largo, no os daréis cuenta y volveremos a estar juntos. No estamos lejos ni cerca, estamos tan lejos y tan cerca como nos queráis sentir. Sois creadores de vuestra vida, lo podéis todo. Id dejando pesos, descargaros de todo lo que no necesitáis para avanzar ligeros y reíd, aprovechad vuestro tiempo de sentir, de descubrir, de descubriros. Nada es lo que parece, todo es Amor. El amor lo es todo: el origen, el camino, el motor, el destino. Amor es todo lo que sois, todo lo que somos, todo lo que existe. Id dejando atrás, paso a paso, la pena. No hay pena, no hay sufrimiento, lo único que existe es AMOR.

Descubrid vuestras alas, hacedlas conscientes y creed en ellas. Volamos juntos cada noche, no importa que después no lo recordéis, todo es mágico, todo es plenitud, todo es paz. Creed en nosotros, estamos haciendo lo que vosotros haríais por nosotros si hubiera sido al revés. Sois grandes, sois amor, y creación, y vida como nosotros. Nos volveremos a reencontrar y entonces sabréis que nunca hemos estado separados.

Os amamos siempre, os sonreímos siempre. Caminad, avanzad sin miedo, sin límites, id dejando la mente i escuchad las certezas de vuestro corazón. Solamente vosotros podéis saber lo que sentís. Todo lo tenéis dentro, no os hace falta buscar afuera. Sentir, sentidnos, porque ésta es vuestra, y nuestra, verdad. Enfocaros hacia la alegría, con confianza, abrid los brazos, abrid el corazón y dejad que nuestro amor os cubra, os penetre y os libere de todo dolor, de toda falsa apariencia de vacío. Estáis llenos de nuestra presencia y nosotros estamos llenos de vuestros besos, de vuestros deseos de felicidad, de vuestro amor infinito.

Haced caso de todo lo que os hace sentir bien, de todo lo que os hace sentir en paz; confiad en la vida, que os pone delante todas las situaciones que necesitáis para avanzar en el Amor. Siempre seremos vuestros hijos e hijas, siempre seréis nuestros padres. Aquí estamos, a vuestro lado, cada abrazo de corazón que dais nos lo dais también a nosotros. Os amamos siempre, recordarlo, estamos a vuestro lado por amor, siempre por amor. No os hemos dejado solos. Todo lo que construimos lo estamos haciendo juntos. Sonreíd a la vida, sonreíd a la alegría, sed felices porque nosotros también lo somos, porque esto es lo que somos: FELICIDAD.

​Un montón de besos!”

NADIE SE VA Y NADA SE PIERDE

NADIE SE VA Y NADA SE PIERDE

“He perdido a un hijo”, le dije a un hombre sabio la primera vez que lo visité al empezar mi duelo. Y me contestó que eso era imposible, que nadie ni nada se pierde. “En realidad, tu hijo nunca ha estado lejos de ti, porqué todos somos uno y él forma parte de tu corazón”.

La seguridad con que hablaba el señor Josep de que la muerte no existe, de que lo que llamamos morir solo afecta al cuerpo, que es solo un paso a un nuevo renacer, me ayudó mucho. Esa certeza ha florecido poco a poco en mi corazón. A diario constato que el amor que siento perdura, va más allá de la muerte. Aunque en dimensiones distintas, estamos unidos por lazos de amor con nuestros seres queridos.

Nuestro cariño está con ellos siempre, así como el suyo está dentro de nosotros. Eso es fantástico, tan solo tenemos que hacer grande nuestro amor para sentirlos cerca. Eso no quita el dolor y la tristeza por no verles ni abrazarles, pero da mucho consuelo, verdad? Seguir el rastro del amor, cuando todo está oscuro, es una buena opción, es sanadora.

Los seres que han partido antes que nosotros, se llevan todo el amor que les hemos dado y nosotros nos quedamos con todo el que de ellos hemos recibido. Eso seguro. Y a mi me parece que a medida que vamos aprendiendo a querernos –que es uno de los aprendizajes del duelo- ellos también se van enriqueciendo. Nadie se va, y nada se pierde.
Merce Castro Puig
LIBROS:
“VOLVER A VIVIR”
“PALABRAS QUE CONSUELAN”
“DULCES DESTELLOS DE LUZ
COMOAFRONTARLAMUERTEDEUNHIJO.COM

EL RESPETO A LOS DEMÁS, LA TOLERANCIA A OPINIONES DISIMILES, EL TRATO AMABLE Y CORDIAL.

EL RESPETO A LOS DEMÁS, LA TOLERANCIA A OPINIONES DISIMILES, EL TRATO AMABLE Y CORDIAL.

JUEVES 14 NOVIEMBRE 2019GRUPORENACERDEJA UN COMENTARIO 1 0 CALIFICAR AQUÍ


El día 11 de noviembre de 2019, Alicia Schneider y Gustavo Berti escribieron en su muro de Facebook una misiva para los padres a causa de inconvenientes en algunos grupos, dando gran importancia para la resolución de conflictos a la lectura y la capacitación.  

Queridos padres de Renacer,

Periódicamente recibimos en nuestro muro quejas sobre personas, personalismos, maneras de funcionamiento de los grupos, personería sí o personería no, etc., etc. En la medida en que nosotros no nos involucramos en los problemas de cada grupo, problemas que con una correcta comprensión de lo que es Renacer no deberían ocurrir, nos dirigimos ahora a todos quienes forman parte de los grupos con el deseo de refrescar algunos conceptos simples que hacen al correcto funcionamiento de los mismos..

Renacer es un microcosmos, es decir una mínima fracción de nuestra sociedad, a la que cabe cumplir con las mismas reglas y normas de conducta que atañen a la sociedad en la que vivimos y en la cual debemos desarrollar nuestras vidas, Estas reglas, normas y conductas no son complejas, si comprendemos su necesidad para el correcto funcionamiento de los grupos. El respeto a los demás, la tolerancia a opiniones disimiles, el trato amable y cordial (cordial viene referido a siendo desde el corazón) y el respeto a la institución o comunidad a la que decidimos incorporarnos en distintos momentos de nuestra vida.

La vida compartida en los grupos Renacer presenta, a su vez, algunas características adicionales pero que, no obstante, siguen emparentadas éticamente con el resto de las normas mencionadas. Si bien Renacer no tiene personería jurídica y jamás debería tenerla, y eso indica que se trata de una comunidad sin jerarquías, es decir de pares, en nuestro caso unidos por compartir idéntico destino, hay que tener en cuenta que al momento de ingresar a la misma ya existían normas y reglas de conducta ya establecidas y vigentes en cada grupo, por lo tanto quienes ingresan deben estar dispuestos a aceptar esas conductas no escritas pero vigentes. Ya habrá tiempo para adaptarse y ver si hay cambios “imprescindibles” que llevar a cabo.

Entre las características propias, y únicas, de los grupos Renacer está el inusual cariño y atención que se les brinda a quienes recién se suman al grupo, reflejando la necesidad innata de quienes hemos atravesado la noche más oscura del alma de hacer lo posible por aliviar el sufrimiento de quienes, cariñosamente, nombramos como “padres nuevos”. Estos nuevos ingresos no crean derechos sino más responsabilidades, tanto a los que ingresan como a los más antiguos. Estos deben cuidarse de no hacer uso de su antigüedad como motivo para hacer ostentación de poder o personalismo alguno: el “yo tengo tantos años de duelo” para refutar o desmerecer una opinión de un integrante más joven es una verdadera aberración.

Por otro lado, los integrantes más nuevos deben respetar no solo a los otros padres sino también a la comunidad que los recibe con los brazos abiertos y aceptar su modo de funcionamiento hasta haberse compenetrado totalmente del mismo y recién ahí objetar, si es necesario, su metodología. Deben recordar que no han debido hacer ningún esfuerzo para recibir esa ayuda que tanto necesitan, pero siempre habrá padres en ese grupo que han trabajado para él durante muchos años y han sacrificado tiempo y parte de sus vidas para que quienes recién llegan tuviesen ese lugar donde buscar refugio.

Quienes recién ingresan deben tener en cuenta que, generalmente, llegan con un inmenso sufrimiento que muchas veces se expresa emocionalmente sin los debidos filtros y eso puede dar lugar a interpretaciones erróneas que fácilmente conducen a conflictos interpersonales que terminan afectando al grupo en su totalidad.

Quisiéramos, ahora, para terminar, reproducir unas palabras de un filósofo cordobés, publicadas en la edición de hoy, lunes 11, en La voz del Interior: “Uno de los costos (y de las posibilidades) se identifica, una y otra vez, en la propia acción y decisión acerca de cuanto del pasado permanece latente, dañando el presente, separando el destino personal del comunitario y haciéndonos repetir patrones destructivos”

Muchas veces los conflictos personales se dan pues alguno de los integrantes no ha podido dejar de lado la frustración por su destino personal y la descarga esa sobre otro u otros integrantes del grupo.


Un párrafo especial para el tema de la personería. Para aquellos que la consideran necesaria, dado que lo hemos explicado mil veces de distintas maneras en escritos, charlas, encuentros y jornadas, salvo, y por decoro, la siguiente, pero creo que a esta altura ya no hay más remedio que apelar a una imagen cuasi burda:

¿alguna vez se preguntaron por qué quienes iniciaron el grupo en 1988 no consideraron prudente tener personería?

¿Acaso fueron lo suficientemente inteligentes para crear los grupos pero tan ignorantes que no se dieron cuenta de la personería?

¿Por eso ustedes de inteligentes que son lo descubren ahora?

Sepan que las razones están expuestas en escritos desde hace muchos años, casi como 30 años; por favor capacítense, lean y comprendan las razones.

Mamás y papás: dejemos de lado pequeñeces individuales en aras del bienestar de los grupos, seamos conscientes de los peligros y trabajemos para lograr un Renacer más fuerte y más auténtico, nuestros hijos y la vida lo merecen

RENACER ES UN CAMINO

RENACER ES UN CAMINO

VIERNES 18 OCTUBRE 2019GRUPORENACERDEJA UN COMENTARIO 1 0 CALIFICAR AQUÍ

Por Enrique Conde


          Quienes hemos perdido un hijo, hemos experimentado el efecto de una crisis existencial en la que el mundo que nos rodea desaparece y, encerrados en el propio dolor, no sabemos cómo salir de allí.

          Es probable que para algunos, sintiéndose condicionados por lo que el destino les ha deparado, vivan esta crisis tan solo como un signo de su fracaso.

           Sin embargo, ha habido quienes, han buscado un significado a la tragedia de la partida de un ser tan querido, tal el caso de Alicia y Gustavo Berti, los iniciadores de Renacer.

         Renacer, precisamente, surge a partir  la actitud de quienes buscando el sentido a lo sucedido, encausaron sus vidas de una manera distinta a como la estaban viviendo hasta ese momento.

          La primera actitud positiva, de quienes asisten, por primera vez a Renacer, es  la de querer salir del ensimismamiento que rompe los puentes de la comunicación con los demás, ya que, unidos a sus iguales, reconstruyen, esos puentes, camino a la superación.

         Surge así Renacer como un camino en el que, paulatinamente, se van encendiendo luces que iluminan el andar por la vida, en forma distinta a lo vivido a partir de la pérdida del hijo, no sintiéndose la mismas personas.

         Aceptar no ser las mismas personas, implica solo dos posibilidades: podrán ser mejores personas o peores personas, otra alternativa no hay y la opción debe ser exclusivamente propia de cada uno.

         Para ser peor persona no hay que hacer nada, ni siquiera levantarse de la cama o no  querer seguir trabajando, ni hablar con los demás, andando por la calle como quien busca monedas en el suelo.

         Renacer respeta y toma a cada padre desde el lugar en que cada uno se  encuentra, incorporando a cada miembro sin evaluaciones de principiantes y sin coordinadores que autoricen el pasaje de grado; allí existe una igualdad no imaginada en ningún grupo de autoayuda.

         En Renacer no hay normas ni plazos ni evaluaciones.

         Quienes llegan a Renacer, es porque no quieren seguir viviendo como estaban viviendo y en  el primer contacto, al observar la actitud de sus pares, al verlos como el espejo de a donde ellos podrían llegar  surge el  ¿Por qué no yo?, pues si otros han podido avanzar en un camino de superación ¿Por qué no he de poder hacerlo yo también?

         Luego, paulatinamente, se van encendiendo luces que iluminan su camino, primero iiluminan la mente, al principio turbada, y aparecen otras luces que iluminan directamente el corazón, ahora abierto al amor incondicional ya que se comprende que no se necesita la presencia personal de del hijo para seguir amándolo incondicionalmente.

         Escuchar repetidamente el mismo concepto, facilita incorporar su significado frente a la vida, pues cada vez nosotros no somos los mismos, como magistralmente, lo expresó hace ya más de 2,000 años Heráclito cuando dijo “Nunca nos podemos bañar dos veces en el mismo río.”

         Simultáneamente o en forma alternada la mente y el corazón van incorporando los nuevos conceptos que iluminarán, en lo sucesivo, su camino en la vida.

          Aveces la mente se resiste cuando escucha decir que la partida de nuestros hijos es un hecho del pasado, cuando en la mente y en el corazón están en una permanente presencia, hasta que nos despiertan las palabras de Elisabeth Kûbler Ross: “Todas nuestras investigaciones sobre la vida después de la muerte han revelado, más allá de toda duda, que aquellos que realizan la transición están aún más vivos, amorosamente rodeados de un amor incondicional y una belleza más allá de lo que nosotros podemos imaginar. Ellos no están realmente muertos, solamente, nos han precedido en el viaje de la evolución en el que todos nos hallamos embarcados; ellos están con los seres queridos que los han precedido en la muerte, como sus ángeles guardianes, en el reino del amor y la compasión total.”

      En otro momento, Kubler Ross nos dice “Por más absurdo que pueda parecer, el hecho de perder un  hijo podía provocar en los padres un verdadero despertar espiritual.”

      Entonces, el camino se ilumina, aún más al percibir el ámbito espiritual de nuestra naturaleza humana, por el cual Víctor Frankl luchó toda su vida,  y percibimos a nuestros hijos en nuestro futuro, pues cualquiera sea la intuición que tengamos de a donde vamos a ir después de nuestra propia muerte, allí están nuestros hijos esperándonos. Ellos no están en el pasado.

       Se nos presentará la difícil opción de darles permiso y dejarlos libres  para que sean felices en el ámbito en que se encuentran, que tiene, para nosotros, la recompensa de sentir la paz interna, aquella que perdimos el día de su partida.

       Luego, seguirán encendiéndose nuevas luces como las que despierta la presencia de otro padre que con su dolor demanda y promueve la ayuda mutua, una tarea que implica dar al otro, el doble de lo que se espera de él.

       Cada uno va descubriendo esas luces que se van encendiendo en su corazón… ya sea sentir que el amor incondicional no necesita de la presencia física de nuestros hijos para seguir amándolos… ya sea que se comprenda la inutilidad de los ¿por qué? tan repetidos sin eco que responda… o ya sea que los ¿si yo hubiera o no hubiera? solo sirven para prolongar insomnios… ya sea que no transformemos a nuestros hijos en nuestros verdugos… ya que aceptemos la realidad… no mirar hacia atrás…  no olvidarse de los hermanos que quedan… preservar la familia… transformarnos en los artífices de nuestra propia vida… darnos una segunda oportunidad… una transformación interior… no fomentando la catarsis… con la libertad de elegir…

       Llegará también el día, en que mirando a nuestro alrededor a los hermanos, familiares, amigos y a la comunidad, asumamos la responsabilidad de derramar nuestra luz, como el faro que a la vez de iluminar, no puede alejar de sí la luz, como reza el pensamiento oriental “Quien enciende una antorcha para iluminar el camino de otro, está iluminando su propio camino”, reflejado en el pensamiento de Víctror Frankl “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar  a un hermano que sufre, trasciende como ser humano”.

                                                    Viernes 18 Octubre de 2019

LA PRESENCIA DE MOTORES PARA LA TAREA GRUPAL.

LA PRESENCIA DE MOTORES PARA LA TAREA GRUPAL.

VIERNES 11 OCTUBRE 2019GRUPORENACERDEJA UN COMENTARIO 0 0 CALIFICAR AQUÍ

Del libro  ,”Páginas sin punto final para un libro sin punto final“, de Enrique Conde, Montevideo, 2010


“En determinadas ocasiones hemos usado el término referente social, para aquellas personas que han sido dolorosamente señaladas por el destino.

El destino marca a un ser sufriente, y lo hace sin preguntarle si está o no de acuerdo con lo que ha sucedido y, eventualmente, aunque no sea tarea de todos solucionar las crisis existenciales de otras personas, sí lo es ayudar allí donde sea posible hacerlo.

En la tarea grupal de ayudar a otros seres humanos a encontrar  sentido en sus vidas, podemos colocar señales en el camino y usarlas  para orientación y es especialmente importante, que sea más que una señal, un faro iluminando ese sendero, que parecía tan oscuro al principio, entendiendo, en este punto del camino, que no importa si el color de la luz no nos satisface plenamente, sino que lo
valioso es el hecho de haber visto ese faro que señala la vida, que  existe más allá de nosotros mismos.

Pues bien, ese miembro de un grupo de ayuda mutua que ha aprehendido el trascender su sufrimiento, en aras del sufrimiento de un hermano necesitado, ese miembro que acepta el rol de referente social, es el faro que señala con su luz el camino que otro ser humano puede seguir en su búsqueda de sentido.

Ésta es, en esencia, la tarea fundamental de los grupos, la de ser para sus integrantes una orientación hacia el reconocimiento de la responsabilidad que les cabe como seres sufrientes,  responsabilidad, que no puede ser rechazada ni transferida, dado que sólo a ellos pertenece.”

“La cuestión de la paridad entre los integrantes, no implica la ausencia de integrantes que asuman un compromiso mayor con la tarea, pero

¿Es posible compatibilizar este compromiso con la tarea, con la ausencia de personalismos y la paridad necesaria?

Esta pregunta es de importancia en la medida en que, por propia gravitación, muchos integrantes han sido, y aún son considerados como los “motores” de sus grupos y como aquellos que primero recibieron a otros y a quienes éstos suelen estar particularmente agradecidos.

Estos “motores” son aquellos que por su actitud y entrega han asumido un rol particular que vale la pena definir, puesto que nos estamos refiriendo a quienes, habiendo comprendido el mensaje y la
esencia de la tarea, llevan a los grupos a consolidarse y en esa tarea comprometen su propia existencia.”

“Por tal razón transcribimos la opinión de Heidegger sobre este compromiso, opinión que refleja exactamente la situación que debe dársele en un grupo al concepto de motores: “…por tal, no entendemos el ocupar externamente un puesto directivo en el ámbito de la vida pública, ni entendemos el que acá o allá nos toque desempeñar el papel de jefe o director, sino que consiste en obligarse a un existir que, en cierto modo, entienda las posibilidades de la existencia humana tomadas en conjunto y que en tal comprensión resulte ejemplar. Para ser tal cosa no es menester que alguien ocupe puestos altos. Ni mucho menos que ese accionar incluya, ya sin más, algún tipo de superioridad moral sobre los demás…”

Es desde esta actitud que nosotros comprendemos la presencia de motores para el crecimiento y progreso de la tarea grupal, como ejemplo para compañeros de destino, tales como son el caminar con la frente alta, la paciencia, la tolerancia, el estar siempre presto con una palabra de aliento para los que más sufren y otras actitudes que son visibles para el grupo en su conjunto.”. . .

Hemos encontrado sentido a nuestras vidas ayudando a otros padres dolientes a encontrar sentido en las suyas

” HEMOS ENCONTRADO SENTIDO A NUESTRAS VIDAS,AYUDANDO A OTROS PADRES DOLIENTES, A ENCONTRAR SENTIDO EN LAS SUYAS .” .
Cuando los padres comienzan a darse cuenta que nunca una persona que ha perdido uno o más hijos volverá a ser la misma , que algo cambia para siempre, es aquí donde RENACER se abre al análisis existencial.
Ahora, apoyado por sus pares, el padre dolorido logra percibir, no aún de una forma consciente, que lo que debe morir es su ego y no su ser. Comienza a comprender, con el apoyo del grupo, que la pérdida de un hijo es la pregunta más importante que la vida le ha hecho, y por lo tanto la respuesta debe ser de igual importancia. El
todavía no sabe cuál es esta respuesta, pero su intuición le dice que debe estar basada en una transformación espiritual. El grupo se expande al máximo de su potencial cuando cualquiera de los miembros trasciende sus sentimientos expresados en el nivel de análisis existencial y comienza a trabajar como ayudador. Después de una reunión a la que asistió una mamá por primera vez con todo su dolor, otra madre con un poco más de experiencia en el grupo dijo: “es la primera vez que he podido dejar mi dolor de lado y pensar solo en el suyo, y lo que podía hacer para ayudarla”.
Cuando los padres comienzan a distanciarse de su dolor y comienzan a prestar más atención al de los otros, frecuentemente mencionan la falta de palabras en el lenguaje para describir sus sentimientos más íntimos, los que llegan a mucho más que la mera “felicidad”, o un deber que ha sido cumplido, es más una sensación de que “todo está bien, que están finalmente en paz con la vida, que quizá este fue en realidad, su destino”. Que la vida, después de todo, necesita seres compasivos, y que es extremadamente difícil volverse compasivos leyendo libros, que es sólo como dice Frankl, a través del “sufrimiento sufrido con coraje” que la compasión puede ser ganada.
Cuando un padre nos dice que él no puede contener su asombro ante lo que siente cuando sus esfuerzos para ayudar a alguien han sido respondidos, y que carece de palabras para describir estos sentimientos, nosotros sabemos que una comunión absoluta con el otro ha sido lograda. Una comunión que puede solo ser alcanzada a
través de la intuición. En las palabras de Bergson:” intuición es la empatía a través de la cual nos transportamos dentro de lo más íntimo del otro para coincidir con lo que es único y por lo tanto inexpresable”.
Y qué puede ser más único e inexpresable que la muerte de un hijo?
Nuestra experiencia personal con RENACER nos dice que hay padres que pueden resolver su dolor más rápido que otros y obtener así una mejor calidad de vida. Estos son lo que rápidamente se acomodan en el nivel trascendental. Son capaces de trascender su sufrimiento, “mirar al horizonte” y usar su capacidad para autodistanciarse y muy rápidamente comienzan a ayudar al hermano que sufre. Son personas importantes como ayudadores, siempre con la palabra justa, con una actitud consoladora mientras se convierten no solo en referentes para el grupo sino también en referentes sociales. Ellos son prueba, una vez más, que la única forma de ser ayudados es ayudando a otro. Estos padres se consideran a si mismos seres totalmente responsables por sus propias vidas, han llegado a ver en la muerte de un hijo una pregunta muy importante que espera ser respondida, y que es precisamente ayudando a un hermano que sufre donde la respuesta se encuentra.
Y así finalmente, los padres en los grupos pueden decir junto a Frankl: hemos encontrado sentido a nuestras vidas, ayudando a otros padres dolientes a encontrar sentido en las suyas.
Alicia y Gustavo Berti.
En Huerta Grande