PORQUE AYUDA MUTUA Y NO AUTOAYUDA

PORQUE AYUDA MUTUA Y NO AUTOAYUDA

De gruporenacer
jueves 8 mayo 2025

Si bien RENACER nació como grupo de autoayuda, cambiado éste término por el de ayuda mutua. En la elección del término ayuda mutua por sobre autoayuda hemos respetado el concepto frankleano de la felicidad como resultado y no como meta, y consideramos que la ayuda a uno mismo es el resultado de una tarea adecuadamente cumplida que consiste en la ayuda a un hermano que sufre y en ese proceso de ayudar a otro me ayudo a mi mismo en una tarea de ayuda mutua. Esta vuelta de tuerca existencial que va de «recibir para después dar» (tan frecuente en los «preámbulos» de grupos de autoayuda) hacia el «dar para recibir» de RENACER, es consistente con el postulado cristiano y reafirma la autotrascendencia del ser humano que se reconoce en la siguiente frase de Frankl: » El hombre que se levanta por sobre su dolor para ayudar a un hermano que sufre trasciende como ser humano», uno de los lemas de RENACER.

Se nos ha dicho que cuando perdemos un hijo estamos tan llenos de dolor que no tenemos nada para dar salvo dolor y desesperanza y que como podemos, entonces, ir a un grupo a dar algo de nosotros, y esto quizás ha sido cierto hasta que llegó RENACER a proponer un cambio existencial, a decir que la pérdida de un hijo es una condición permanente, pero el sufrimiento que ello produce no debe ser permanente y que, aun inmersos en las más profundas crisis, siempre nos queda la libertad para decidir la actitud con la que hemos de enfrentar nuestro destino. Siempre que perdemos un hijo estamos dando algo al mundo: ¿qué damos? Nada menos que una señal, un mensaje que toda la sociedad percibe, un mensaje que damos con nuestra actitud y que por lo tanto perdura y con el que sólo podemos decir dos cosas: que la muerte todo lo puede, que el amor es incapaz de derrotarla, que todo está perdido, que después de todo los hijos que partieron fueron artífices de nuestra destrucción, o podemos decir que fuerte como la muerte es el amor, que hemos decidido vivir después de todo, con la frente alta y como homenaje a nuestros seres queridos que nos han precedido
en ese viaje evolutivo que llamamos muerte, y que siempre nos acompañan y esperan de nosotros sólo lo mejor.

Como vemos, aún sin saberlo estamos dando desde el primer momento, y es aquí, entonces, que RENACER nos pide, nos mueve a que demos lo mejor de nosotros, a que demos el mensaje que es nuestro lema » A Pesar de Todo Sí a la vida», pero a una vida de amor y plena de sentido, pues fuerte como la muerte es el amor.

Hemos aprendido que la felicidad no es una meta, sino que nos es otorgada como resultado de una tarea cumplida adecuadamente, y que mejor tarea para hacernos felices, que aquella que llevamos a cabo en nombre de nuestros amados hijos, y esto es precisamente lo que hacemos al ayudar a otros padres que han perdido hijos. Si conseguimos que esto se transforme en una misión para nosotros, con todo el significado que esa palabra tiene, habremos encontrado una verdadera y valiosa razón para seguir viviendo, aparte de los hijos y familiares que quedan, es decir algo para que vivir por nosotros mismos, y nos trae a la memoria esa frase de Nietzsche, tan citada por Frankl :» Quien tiene un por qué vivir, siempre encuentra el cómo «

A lo largo de estas líneas nos hemos acercado a una nueva propuesta para los grupos de ayuda mutua, a un nuevo camino a recorrer por los seres sufrientes; camino que partiendo de la desesperanza de la soledad existencial y un sufrimiento sin sentido aparente, nos conduce a una existencia valiosa, auténtica, que se afirma a sí misma en una lucha laboriosa y honesta, no para no sufrir, no para olvidarnos, sino para reafirmar nuestra firme decisión de volver a empezar una y cuantas veces sea necesario, pero haciéndolo con la frente alta, mereciendo, como decía Dostoievsky, ser dignos de nuestro sufrimiento pues igualmente digno y valioso es el origen de ese sufrir.

Y poco a poco se va haciendo evidente que la propuesta de RENACER, aún como grupo de ayuda mutua, va mucho más allá de un mero confortar a los que sufren, va transformándose en un imperativo ético. Heidegger define la ética como el pensar (y actuar) que afirma la morada del hombre en el ser. En otras palabras, es el camino que lleva al hombre a su ser, el camino que lo lleva a alcanzar su humanidad. Es el camino final de humanización propuesto anteriormente. Y no puede ser otro que éste el camino que nuestros hijos —los que partieron y los que aún están—, la vida y nosotros mismos merecemos y que, al mismo tiempo, ha de proteger a RENACER de todos los peligros y dificultades que tendrá que enfrentar a lo largo de su historia.

También se nos podrá objetar que es un camino difícil y que quizás no todos puedan seguirlo, se nos propondrán alternativas más fáciles y más tentadoras y frente a eso sólo podremos escuchar a nuestra conciencia y la silenciosa voz de nuestros hijos que siempre ha de estar en ella ,que han de indicarnos el camino más valioso, no el más fácil. Por eso RENACER nos pide que tomemos el camino más valioso, aquel que nos lleva a renunciar a nosotros para pensar en el hermano que sufre. Pero ésta demanda que recae sobre nuestros hombros no queda sin recompensa, puesto que mientras más renunciamos a nosotros, mientras más nos olvidamos de nosotros y nuestras emociones, más cerca estamos de nuestra esencia, de aquello que verdaderamente somos: Seres humanos, y hemos así recorrido el camino ético que RENACER pretende, el camino que nos lleva a nosotros, los hombres, a vivir en el ser.

Porque después de todo: “No somos lo que recibimos de la vida sino lo que devolvemos a ella y hemos decidido devolver una obra de amor porque en ella está el recuerdo y la memoria de nuestros hijos, los que partieron y los que aún están”

Alicia y Gustavo Berti

RENACER, COMO OPCIÓN, COMO MÉTODO, COMO FILOSOFÍA DE VIDA

RENACER, COMO OPCIÓN, COMO MÉTODO, COMO FILOSOFÍA DE VIDA

De gruporenacer
jueves 1 mayo 2025

Comenzar a construir desde‬ el dolor, el vacío, desde la angustia, desde la tristeza, sin olvidar cuál era el objetivo inicial. En la‬ relación con nuestros hijos se tejen los más fuertes lazos, aquellos que son‬ inconmensurables o infinitos, se ponen en juego los más profundos desafíos y se transita‬ un punto de no retorno en el que no se puede dejar de amar a un hijo. Acaso el objetivo no‬ era amarlos para siempre. Pero cuando el poder del destino nos quita lo tangible perdemos‬ toda noción de tiempo y espacio, aturdidos y perplejos no sabemos qué hacer con nosotros‬.

Nos duele respirar y seguir viendo que todo continua, incluyéndonos a nosotros‬ mismos. Sabemos que ha sido demasiado, que a partir de ahora somos seres en un‬ sistema incompleto, irremediable e irreversible. Sentimos como una marea nos lleva mar‬ adentro y nos cuesta reaccionar pero por mas que nos opongamos: estamos vivos y‬ tenemos que elegir entre creer que la vida sigue o que se ha terminado, entre pelear y‬ tener miedo, entre la lucha o la desidia entre abandonar o renacer.

La práctica del Amor‬ no ha terminado, seguimos amando a nuestros hijos estén donde estén, pero es complejo.‬ Aceptar es la premisa, sin preguntas, sin las lógicas ansiedades, ha sucedido y no hay‬ vuelta atrás. Hay un antes y un después. Al llegar a RENACER se comienza un‬ camino que nos ofrece herramientas para luchar contra el dolor que nos produce la perdida de nuestro hijo, que aunque parece‬ utópico vale la pena intentarlo, contemplar compañeros que están logrando llevar adelante‬ una nueva vida digna, nos empuja a escuchar y a ser escuchados en esto que llamamos ayuda‬ mutua. Nos reunimos para ayudar y ser ayudados para abrazar y ser abrazados con la‬ misma ternura y la misma pasión con la que criamos a nuestros hijos y con la vocación de‬ cumplir con la misma pelea por encontrar la alegría que ellos nos desearon.

Jose papá de Julián Lisandro,

RENACER Avellaneda Centro

LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA Y SU INTERPRETACIÓN

LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA Y DU INTERPRETACIÓN

De anibalcaropreso miércoles 30 abril 2025

Hoy, en un mundo donde todo está al alcance de un “click” de un celular o de una “notebook”, pareciera que podemos obtener el “conocimiento” al momento.

Sin dudas, que un “click” nos brinda información, o algo de información. Pero la información por sí sola, no es lo que denominamos “conocimiento” y/o “análisis racional” de la información, la cual se obtiene a través de la adecuada interpretación de cada frase y/o concepto, como a la vez, con la experiencia que se adquiere a través de poner ese conocimiento en «la práctica diara» de nuestras vidas.

RENACER en estos 36 años ininterrumpidos de continuo trabajo, reúne la más rica información que siempre está por descubrirse. Más allá de que hallamos ya leíedo ciertos textos publicados, se cumple aquí la famosa frase de Heráclito respecto de las transformaciones, las emociones, las letras, etc.: “Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos”. Este famoso aforismo del filósofo jónico, hace alusión al cambio constante.

Es común en RENACER preguntarnos sobre “qué información tenemos disponible”, y muchos decimos “en el Blog está todo”. Pero, lamentablemente, las estadísticas que brinda el Blog sobre las notas publicadas y las lecturas realizadas, realmente son muy escasas.

Alicia Schneider y Gustavo Berti, los iniciadores de RENACER, hasta el día de hoy nos brindan estudios, charlas y distintas experiencias que están todas publicadas, información ésta con la que reuniones de los grupos RENACER se han nutrido durante todos estos 36 años de trabajo. Así como también, distintas otras notas y estudios relacionados con los Fundamentos de RENACER que han aportado muchísimos otros padres y madres de los grupos RENACER.

Sabemos, y tal como lo decimos en las reuniones de RENACER, no existe la “pastilla de la Felicidad”, o “la pastilla de la solución” ante una crisis existencial. Pero sí tenemos herramientas disponibles, que es toda la información disponible para analizar, interpretar y fundamentalmente «experimentar» poniendo en práctica en cada momento de nuestras vidas, como así también las “vivencias” que nos comparten nuestros otros “pares” de RENACER con sus testimonios.

Colaboración: Aníbal Caropreso, papá de Fernando

RENACER, un homenaje a nuestros hijos

RENACER, un homenaje a nuestros hijos

De anibalcaropreso sábado 26 abril 2025

A raíz de los múltiples viajes que nos tocó hacer con Alicia y a raíz también de los múltiples pedidos de los distintos grupos, en el momento de la aparición de estos grupos RENACER a lo largo y a lo ancho del país y en otros países, comenzó a plantearse el problema de relaciones personales, de personas que hacían muchas cosas y eran resistidas por los demás y dificultades entre los grupos. Esto coincidió con el hecho de que nosotros empezamos a notar cosas que distintos papás comenzaban a hacer por sus hijos que habían partido.

 Una mamá de Río Cuarto, Alicia, nos decía que durante varios años los aniversarios fueron para ella muy tristes, hasta que un día se decidió a hacer algo en nombre de su hijo.

 En nombre de su hijo empezó ella y su familia a tejer escarpines, batitas y a confeccionar ropa para recién nacidos y ese día, el día del cumpleaños y el día del aniversario del hijo que había partido, se acercaban hasta la maternidad del hospital y en nombre de sus hijos, a entregar estas cosas para otros hijos de otras madres que venían al mundo.

 Ellas decían que querían, en nombre de sus hijos, que otros hijos vivieran un poquito mejor, de lo que hubiesen vivido de otra manera.

 Este pequeño homenaje de una mamá hacia su hijo, fue muy fructífero, porque a partir de ese momento, esos días para ella fueron distintos.

 Empezamos a ver papás en distintos grupos del país que también hacían cosas en homenaje a sus hijos y que les hacía bien y que les cambiaba la vida, entonces nos dimos cuenta que había dos tipos de RENACER, que ya RENACER no era solamente, y de esto estamos hablando ya hace muchos años atrás, ...que RENACER  no era solamente un lugar al que podemos concurrir para que nos pongan un brazo en el hombro y nos digan pobrecito yo se lo que sufrís, yo también lo pasé.

 RENACER era eso, pero podía ser más, RENACER también podría ser un lugar al cual nosotros íbamos a dar algo de nosotros en homenaje a esos hijos.

 Y son dos "RENACERes" distintos y nosotros empezamos a preguntarle a la gente: ¿a cuál RENACER le gustaría pertenecer usted? y ¿cuál sería la repuesta de ustedes? 

 ¿Al primer RENACER, al que vamos para que nos pasen un brazo  por el hombro y nos digan probrecitos, o hacer de RENACER un lugar al cual nosotros vamos a hacer algo o a dar algo de nosotros en homenaje a nuestros hijos?

 Al segundo quieren ir, ¿no es cierto?

 ¿Nos quedaríamos solamente con el primero? No !!!.

 Y si tuviésemos que elegir uno de los dos ¿cuál de los dos elegimos?: el segundo.  

 Entonces nos dimos cuenta que RENACER se había ido transformando solito, por propia voluntad de la vida y por propia decisión de los padres en el segundo RENACER.

 Muchas, muchísimas personas veían a RENACER como un lugar a donde iban a dar algo de ellos mismos en homenaje a sus hijos. Entonces, se plantearon de inmediato una pregunta: "¿Qué es lo que van a dar en homenaje a sus hijos?: Lo mejor de nosotros mismos." 

    ¿Quién quiere ir a dar llanto, quién quiere ir a dar pena en homenaje a un hijo? ¿quién quiere ir a dar miseria en homenaje a un hijo? ¿quién quiere ir a dar odio en homenaje a un hijo? ¿quién quiere ir a dar bronca en homenaje a un hijo? Nadie.

 Entonces, dijimos nosotros: "Como los grupos no pueden imponer valores, como nadie puede imponerle valores a otra persona, dejemos que cada uno elija esos valores".

¿Y cómo hacemos?

Hagamos de nuestra vida un homenaje a nuestros hijos.

 Nuestra propia conciencia nos va a decir cuál es el homenaje correcto, porque si yo decido hacer eso y salgo a la calle y le pego una patada a un perro, ese también es un homenaje a un hijo.

 El homenaje al hijo no lo hacemos solamente en RENACER, lo hacemos con nuestra vida diaria, entonces, si voy a salir a la calle, y todos los días de mi vida voy a dar odio, voy a tener un comportamiento erróneo con la gente, si alguien me pide una mano y se la niego, ese también es el homenaje a mi hijo.

  Eso es el homenaje a un hijo y es RENACER, entonces cada uno hace el RENACER que quiere.

  Para hacer un homenaje a un hijo, no es necesaria la presencia de ninguna persona, de ningún papá/mamá que esté coordinando un grupo, ni ninguna persona que me diga lo que yo tengo que hacer.

  En RENACER no se imponen valores, cada uno es libre de hacer lo que quiere y eso que quiere lo hace en homenaje a su hijo, entonces no hay conflictos interpersonales, ya no tiene por qué molestarme la cara de aquella persona, de aquel señor, de aquella señora que me dice: “tú tienes que hacer esto”, porque en última instancia yo hago lo que yo quiero en homenaje a mi hijo, pero con el pleno convencimiento de que soy responsable por lo que hago, yo y solamente yo.

 Ya no puedo deslindar responsabilidades en otras personas, entonces, por primera vez tenemos que asumir responsabilidad  por nuestra vida, tenemos que asumirla y si lo que hacemos no sirve, no es culpa de nuestros hijos, es decisión nuestra, yo he decidido actuar de esta manera, no mi hijo. 

 Yo no actúo de esta manera porque haya perdido un hijo, actúo de esta manera, porque habiendo perdido un hijo, elijo actuar de esta manera.

 Entonces, los homenajes que uno puede hacerle a un hijo, son absolutamente únicos, absolutamente individuales, pueden ser hechos sin ser impuestos y deben ser hechos sin ser impuestos por ninguna otra persona.

 De modo que podemos elegir, y eso es lo que tenemos que mostrarle a los papás en los grupos, que frente al mismo hecho, tienen muchas opciones para elegir y no solamente la pena, la tristeza o la tragedia.  

                                                                   Viernes 25 de abril de 2025

Eiségesis de lo expresado por sus iniciadores Alicia Schneider y Gustavo Berti, recopilado por Enrique y Ana Doris, con el aura de Ulises y el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida dulce Ana junto a Enrique y a Enriquito.

Hoy, me toca a mí Ana Doris, en homenaje a mi querido papá, continuar su obra ya escrita de antemano pensando que este momento llegaría algún día y dejándome como trasmisora de su labor de mensajero de RENACER, ya que siempre afirmaba, fervientemente, que el mensaje de RENACER debe trascender a las personas.

         De RENACER Congreso – Montevideo, Uruguay

                                 “Por la Esencia de RENACER”

ESTABLECIENDO PUENTES

ESTABLECIENDO PUENTES

De anibalcaropreso viernes 25 abril 2025

En la 9na Jornada de Consolidación de la Esencia y Fundamentos de RENACER, llevada a cabo en Santa Fe el 6 de Octubre de 2018, Juan Francolino, papá de Luciana, expresaba lo siguiente:

RENACER cambió la forma de ver y de actuar ante la muerte de un hijo, pudiendo mostrar y demostrar que quienes sufren esta tragedia, no están condenados a un dolor perpetuo y que por el contrario, pueden lograr transformación interior para llevar una vida plena, digna, compasiva, solidaria y amorosa.

Está idea nació de la intuición moral de un matrimonio, Alicia Schneider y Gustavo Berti que ante la muerte de su hijo Nicolás pudieron ver que la vida continuaba y debían encontrar un sentido a la tragedia.

Una cita a atribuida a Arthur Schopenhauer sostiene que:

“Genio es aquel que acierta en un blanco que otros no pueden ver”.

La genialidad de los iniciadores de RENACER, es que pudieron ver lo que «otros» no habían podido y es entonces, que nace como una alternativa a los procesos de duelo, ya que, un hijo que muere merece algo mucho más importante que quedarse enfocado en el dolor.

No importan las causas de la muerte, ya que todos llegamos ignorantes de como seguir viviendo ante la muerte de un hijo y cómo encontrar el sentido en nuestras vidas.

Cuando hablamos de la “Esencia de RENACER”, no hablamos de cosas abstractas o puramente teóricas alejadas de la realidad cotidiana, sino por el contrario, expresamos las actitudes que cada persona elige tomar ante el grupo, ante la familia, ante la sociedad, ante la vida.

Epicuro, al explicar la importancia de la filosofía en la vida de las personas, expresaba que “Vana es la medicina que no cura el cuerpo y vana la filosofía que no cura el alma”. En consonancia con esta frase podemos decir que “vana es la educación que no ayuda a aprender a vivir”.

RENACER es una escuela de vida en donde aprendemos a vivir luego de la muerte de un hijo. No importa con qué niveles de instrucción llegamos ya que, todos arribamos ignorantes y no conocemos la forma de enfrentar la vida luego de la muerte de nuestros hijos.

RENACER es un aprendizaje compartido en el que no hay un maestro que tiene «el saber» y alumnos «que deben ser instruidos». En RENACER el conocimiento se comparte y cada uno toma las herramientas que le sirven para renacer en su nueva vida. Pero no es suficiente, dado que luego debo buscar las formas de transmitir lo aprendido y por eso es necesaria la práctica y capacitación constante.

Al aplicar los conocimientos que vamos adquiriendo día a día, logramos que las personas tengan una mejor vida y además despertar una conciencia compasiva y solidaria.

En las reuniones de los grupos, resulta impactante ver como las personas que llegaron al grupo hace pocos días, reciben a los padres más nuevos que llegan y les dan esperanzas. Todos, con la muerte reciente de sus hijos. Es maravilloso verlos sonreír en su primera, segunda o tercer reunión.

Michell Foucault definió a la filosofía con la siguiente frase:

«La filosofía es el conjunto de los principios y de las prácticas con los que uno cuenta y que se puede poner a disposición de los demás, para ocuparse adecuadamente del cuidado de uno mismo o del cuidado de los otros».

Y es lo que hacemos en RENACER, ocuparnos del cuidado de los demás compartiendo los principios y las prácticas que nos ayudaron a estar mejor en este permanente aprendizaje.

«Vivimos ESTABLECIENDO PUENTES de Amor, Sabiduría y Solidaridad».

EL AMOR INCONDICIONAL TODO LO PUEDE

EL AMOR INCONDICIONAL TODO LO PUEDE

De gruporenacer
miércoles 23 abril 2025

Queridos mamá, papá:

Sufriendo toda la vida no demuestras lo que tu hijo significa para ti, sino dando amor en su nombre, sin esperar nada. Ese amor vuelve a ti, multiplicado, entonces una vida plena, es nuevamente posible. Un gran desafío y una gran responsabilidad.

¿Estás dispuesto/a a asumirla?

Si lo haces, todo cambia, y ese dolor que hoy crees DEBE estar contigo toda la vida, se irá diluyendo hasta convertirse en una «dulce, amorosa nostalgia» fruto del amor incondicional, el verdadero legado de esos amados hijos.

Alicia Schneider Berti

¿QUÉ SIGNIFICA TRASCENDER?

¿QUÉ SIGNIFICA TRASCENDER?

De gruporenacer
lunes 21 abril 2025

Dice Víktor Frankl: “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano.”
Dolor es “duelo”, cambiemos la palabra dolor por la palabra “duelo”.
Entonces, tengo que levantarme por encima de mi “duelo”, para ayudar al hermano que sufre.
Levantarme por encima de algo, quiere decir: «pasarlo», «dejarlo atrás». No quiere decir que tengo que elaborar «mi duelo» para luego ayudar al hermano que sufre; NO, tengo que dejar mi dolor atrás y en ese proceso «trasciendo» como ser humano.

Trascender significa estar fuera de uno mismo, es ir más allá de uno mismo.

Víktor Frankl sostiene que el hombre es un ser trascendente, que siempre estará orientado a otra persona, a una tarea o a una misión que llevar a cabo.

¿Qué pasa cuando salgo de mí mismo, cuando me trasciendo? ¿Qué pasa con mi dolor?

El dolor queda afuera, cuando mi ser salta por encima del “duelo” para ayudar a una persona, a quien yo necesito, pues, si bien es cierto que esa persona me necesita a mí, soy yo quien necesito a esa persona.

Ésta es la esencia de RENACER y quien no lo comprenda, no solamente no puede ayudarse, sino que es egoísta.

Dice Víktor Frankl: “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano.”
Dolor es “duelo”, cambiemos la palabra dolor por la palabra “duelo”.
Entonces, tengo que levantarme por encima de mi “duelo”, para ayudar al hermano que sufre.

Levantarme por encima de algo, quiere decir: «pasarlo», «dejarlo atrás». No quiere decir que tengo que elaborar «mi duelo» para luego ayudar al hermano que sufre; NO, tengo que dejar mi dolor atrás y en ese proceso «trasciendo» como ser humano.

Trascender significa estar fuera de uno mismo, es ir más allá de uno mismo.

Víktor Frankl sostiene que el hombre es un ser trascendente, que siempre estará orientado a otra persona, a una tarea o a una misión que llevar a cabo.

¿Qué pasa cuando salgo de mí mismo, cuando me trasciendo? ¿Qué pasa con mi dolor?
El dolor queda afuera, cuando mi ser salta por encima del “duelo” para ayudar a una persona, a quien yo necesito, pues, si bien es cierto que esa persona me necesita a mí, soy yo quien necesito a esa persona. Ésta es la esencia de RENACER y quien no lo comprenda, no solamente no puede ayudarse, sino que es egoísta.

Yo no voy al grupo a sentarme y lamentarme por lo mal que me siento, voy al grupo a buscar de qué manera puedo ayudar a ese papá que está frente a mí, a quien yo necesito.
Cuando yo miro a los ojos a ese papá, me dice, “no me abandones”, porque yo estoy igual que tú y te necesito.
Pero, si yo a ese “no me abandones” del otro, no le respondo ¿estoy siendo una persona moral?

Ciertamente que no.

Ya ven ustedes cómo el grupo entra a moverse en la dimensión de lo moral. Y cuando nos movemos en la dimensión de lo moral, la dimensión de lo psicológico queda afuera, no existe; estamos en una dimensión superior, en un plano superior a lo psicológico.

Es necesario saber que durante los trabajos de elaboración de sentimientos y emociones, desaparece todo atisbo de trascendencia del ser humano; estamos entonces frente a un ser doblado sobre sí mismo, encapsulado en su propio dolor y ajeno al sufrimiento de quien está frente a él.

Es imposible, que a partir de la mera elaboración de un duelo, un proceso absolutamente individual y despojado de toda trascendencia, puedan surgir individuos libres para elegir ser mejores, más compasivos y solidarios con el dolor ajeno.

Ser capaces de elegir la manera de sufrir, abiertos al mundo y aquello con quienes comparten dicho mundo, y puedan hacer honor a la frase de Víktor Frankl: “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre trasciende como ser humano”, aunque sea proclamada a los cuatro vientos.

Se puede objetar que es un camino difícil y que quizás no todos puedan seguirlo. Se nos propondrán alternativas más fáciles y más tentadoras, como es un duelo convencional.

Frente a esto, sólo podremos escuchar a nuestra conciencia y la silenciosa voz de nuestros hijos que siempre han de morar en ella, que han de indicarnos el camino correcto, no el más fácil.

Es por eso, que RENACER nos pide que asumamos el desafío, que tomemos el camino más valioso, aquel que nos lleva a renunciar a nosotros para pensar en el hermano que sufre.

Pero ésta demanda que recae sobre nuestros hombros, no queda sin recompensa, puesto que, sin proponérnoslo, mientras más renunciamos a nosotros, mientras más nos olvidamos de nosotros y nuestras emociones, más cerca estamos de nuestra esencia, de aquello que verdaderamente somos: Seres Humanos

Alicia Schneider y Gustavo Berti