Yo se lo que se siente

Yo sé lo que se siente…
Bueno, ¿Qué te digo a ti? que te acabas de unir a la interminable lista de padres que hemos tenido que despedirnos de un hijo en esta vida..

NO hay una forma correcta, en esta vida, de cómo debe ser tu accionar después de la muerte de tu hijo ; solo te diré algo, permítete todo lo que se te de la gana…

Deseas que el universo a tu alrededor desaparezca, aunque inevitablemente estarás rodeada por las personas que te aman pero sabes que nada será suficiente para llenar el vacio que ha dejado tu hijo.

Deseas morirte todos los días, deseas que el sol y la luna desaparezcan, deseas que las flores no sean de colores, deseas que alguien en el universo te de una explicación lógica, pero nada de eso sucederá…

El mundo seguirá girando alrededor del sol, las flores seguirán siendo hermosas y coloridas, la luna se seguirá metiendo con su luz por tu ventana.

Pero recuerda, que pese a todo aquello, se hará necesario que sigas andando, andando con el alma mutilada porque así simplemente toca aunque probablemente ni siquiera notarás tus lentos “avances”.

Respirar duele, estar vivo duele; ver a padres con sus hijos que te recuerdan al tuyo quema, incluso permitirte sonreír te hace sentir que cometes un pecado mortal, porque ¿cómo puedo sonreír si mi hijo murió?…

Pues te cuento que puedes y lo harás porque no sé de qué estamos hechos, pero tenemos esa capacidad de sonreír aun con el corazón hecho pedazos…

Está permitido sentirte culpable por sacar al sol tu sonrisa de vez en cuando.

Se te estremecerán las entrañas con cada mes que pasa, con cada cumpleaños, con cada navidad…

Te dolerá cuando tu familia o amigos cercanos ya no mencionen a tu hijo… , pero no te preocupes, debemos educar a nuestro entorno y ellos aprenderán que el nombre de nuestro hijo necesita ser dicho por todos los labios posibles, dado que eso se convierte en la más preciosa melodía para tus oídos…

Te diré que con el pasar de los días, meses o incluso años, te darás cuenta que el tiempo quizá no lo cure todo, pero te aseguro que ese dolor amargo que quema como un ácido que corre por tus venas ya no será tan insoportable.

Aprenderás que tu hijo estará tan cerca de ti que incluso sabrás que eres su legado andante, eres su embajador aquí en la tierra, porque a través de ti ella vivirá…

Son tantas cosas a las que se abre camino tu nueva vida, las personas echarán de menos al ser humano que fuiste ayer, pero los que queden a tu lado aprenderán a amar a la nueva persona en la que te has convertido.
Haz todo lo que se te ocurra siempre y cuando nazca de tu corazón…

Regresé al trabajo y de a poquito he tratado de aprender a caminar de nuevo y a disfrutar cada día…

Tú también puedes lograrlo y hacerlo no significa que tu hijo ya no importe, o que lo olvides… solamente es supervivencia…

Sentirás tranquilidad al mirar al cielo y saber que cada sensación de paz y tranquilidad te la regala tu precioso hijo…

Abre también tus ojos y presta atención a las señales que se te envían, incluso personas maravillosas llenas de empatía llegarán a tu vida para hacer tu camino mas llevadero, ábreles la puerta y déjalas entrar…

Y así, sin más, me despido y te abrazo en donde quiera que te encuentres.
Atentamente alguien que también sabe lo que se siente morir y seguir viviendo 💔

(Texto encontrado en Facebook y adaptado por Laura Ravetta – Mamá de Florencia – .