Días y noches

Por Maricel Hanri, mamá de Giovanna. San Marcos Sierras, Córdoba, Argentina.

El dolor se convirtió en mi “dulce nostalgia” eterna, 12 años ya pasaron de tu partida, volaste mi bella Giovanna.

Aún siento tu aroma azares, veo aún esos ojos negros luceros de mi vida.

Mi maestra siempre guerrera valiente de la vida, me enseñaste a no rendirse, a levantarme ante cada caída y seguir.


Por vos transformé mis demonios en ángeles, mi oscuridad en luz, mi locura en paz, mis gritos en silencios, mi dolor en amor, me enseñaste que nadie es dueño de la vida, ni siquiera de la propia, me enseñaste a amarme, a cuidarme, a darme una oportunidad, a crecer y a vencer todos los obstáculos de la vida, a valorar cada segundo de la vida, a ver y contemplar cosas que antes no veía.

Me enseñaste a no complicar la vida con culpas, dolor, tristezas y fantasmas.

Me seguís enseñando día a día, gracias a vos conocí un hermoso grupo de amigos se llama Renacer, me ayuda a no sentirme sola, a compartir y ayudar a otros papás y mamás.

Me enseñaste a reír, me había olvidado .

Me enseñaste a no ser egoísta conmigo misma.

Hacen ya 12 años, mi dulce Giovanna, parece fue ayer, parece que el tiempo no pasa, te amo, mi dulce Giovanna siempre en el corazón de mamá, mi dulce y eterna nostalgia.

Con amor mamá